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Más que pintura

El color perfecto para el dormitorio

Si bien todo depende del gusto personal, hay detalles para tener en cuenta y lograr un cuarto ideal con sólo una buena pintura en sus paredes.
Por Redacción Diario de Cuyo 7 de julio de 2011 - 00:00

Si hay un lugar en la casa en el que una persona debe sentirse cómoda es en el dormitorio. Ni hablar si se trata de una pareja ya que además se convierte en un espacio de intimidad, contención y privacidad. Por todo eso es necesario brindarle mucha atención a la decoración de este ambiente para convertirlo en un lugar muy personal. La pintura es el primer eslabón a tener en cuenta a la hora de encontrar el color perfecto de acuerdo con los gustos de ambos.

Lo primero es saber que los colores pueden incidir en las energías, en las sensaciones de bienestar y en la relajación, por lo que un tono mal elegido puede ocasionar lo contrario.

Una buena propuesta para decorar dormitorios matrimoniales es la de elegir un tema que concierna a ambos integrantes y sirva de inspiración a la decoración del dormitorio, como lo puede ser un amanecer caribeño o el fondo del mar, por citar un par de propuestas. Este tema debe trasladarse tanto a la elección de colores como al mobiliario y los accesorios.

El color principal del dormitorio debe tener un impacto relajante sobre el ojo humano para favorecer el buen descanso y propiciar el mejor humor de la pareja. Azul y verde son colores que producen calma mientras que puedes añadir algunos detalles en rojo un color directamente vinculado con el amor, la pasión y el deseo.

Una de las alternativas sugeridas al definir colores para dormitorios matrimoniales es el de combinar dos elementos de la paleta en diferentes disposiciones. En este caso lo primero que se debe tener en cuenta es que estos colores deben combinar por complementariedad o suplementariedad. Una de las posibilidades más sencillas es la de pintar una pared, que debe ser aquella en la que se desee centrar la atención visual, con el color más llamativo de la combinación elegida y utilizar el color más neutral en las otras tres. Si se desea añadir un toque más personal se puede agregar sobre la pared algún detalle en color neutral, por ejemplo.

Otra opción sencilla es la de combinar los colores para dormitorios matrimoniales y dividir las paredes de modo que el color más fuerte quede en la mitad inferior y el más neutral en la mitad superior. Sin embargo, la idea no es plantear la división con línea recta sino que puedes jugar con líneas curvas o angulares que suban y bajen para crear una sensación de movimiento que proyecte mayor energía.


Más propuestas

Sin lugar a dudas, los colores de las paredes marcan el estilo del dormitorio. Por esa razón siempre los adultos eligen colores suaves, relajantes, que invitan al descanso y al relax; en cambio los adolescentes buscan colores más vivos, más animados.

También los colores para las habitaciones de los chicos deben ser particulares para motivarlos a que desarrollen su inteligencia o colores que gustan al niño.

El espacio en un dormitorio es muy importante. Por supuesto que es esencial tener espacio para guardar las cosas pero no se debe caer en la trampa de sobrecargar la habitación. En el dormitorio se debe disponer de espacio para moverse libremente por él. Esto ayudará a encontrar esa sensación de calidez y de relax que se busca en la habitación y un ambiente sobrecargado no ayudará nada al descanso diario.

La iluminación del dormitorio es otro aspecto esencial. En la medida de lo posible hay que intentar que la iluminación del día sea natural. Para la noche la iluminación dependerá de quién sea el dueño del dormitorio. Los niños necesitan una luz central que ilumine toda la estancia. Los adultos necesitan pequeños puntos de luz que iluminen la estancia pero con calidez, con suavidad. Los adolescentes necesitaran una mezcla de ambas.

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