Lo bueno de contar con una habitación de juegos es que en él los chicos se sienten libres de divertirse, tienen todos sus juguetes a su alcance y lo sienten como “su lugar”. Si bien no es común disponer de un cuarto único en la casa para habilitar un playroom, con una buena organización podemos encontrar espacios más pequeños en las habitaciones de los chicos o quizás en algún rincón del comedor, para disponer sus juguetes y que tengan fácil acceso a ellos.

3 tips para que puedas organizarte mejor:

1. Sectores y distribución. Es importante definir qué actividades se van a desarrollar en ese espacio para que puedan llevarse adelante cómodamente. Ya sea para chicos pequeños, con sus juegos y juguetes, o más grandes con mesas de pool, ping pong o metegol o incluso, una consola de juegos.

En todos los casos, debe ser una habitación segura, esto significa que se debe pensar en dejar bastante espacio libre para que los chicos puedan moverse a su gusto, y que las instalaciones eléctricas y de gas sean realizadas por un especialista en la materia.

2. Decoración y equipamiento. Antes de equiparlo, pensar en la comodidad. Se puede armar un sector para ver películas y escuchar música; allí lo más práctico es elegir un mueble de madera con rueditas para facilitar su traslado. También las bibliotecas, estanterías o modulares pueden actuar como separadores de ambientes y a su vez cumplen la función de contener juguetes o libros. En el caso de los niños chicos, una mesita con sillas será ideal para jugar. Algo que les encanta son las carpas “tipi”, que les permite un rinconcito de intimidad para sus juegos.

Para los pisos, los materiales más indicados serán las cerámicas o porcelanatos. No es conveniente colocar alfombras, son poco funcionales a la hora de la limpieza y acumulan polvo. En las paredes, preferir colores cálidos y luminosos, que influirán positivamente en el estado de ánimo de los chicos. Una idea que siempre resulta es pintar una sección de la pared con pintura negra para pizarrón.

3. Iluminación. Otro tema fundamental y no siempre tenido en cuenta. Es recomendable utilizar diferentes tipos de lámparas para generar otros espacios dentro del ambiente, por ejemplo, alternar luces puntuales con otras que no lo son para crear calidez.

En definitiva, el playroom debe ser un espacio que invite a quedarse para pasar el tiempo libre y disfrutar del ocio, descanso y entretenimiento.

 Fuente: Los Andes