Con la llegada del verano y el aumento de las temperaturas, los jejenes, mosquitas negras o barigüí se hacen presentes en distintas regiones del país. En redes sociales y en la calle abundan los comentarios sobre una verdadera invasión de este insecto que, si bien no transmite enfermedades, deja dolorosas picaduras en la piel.
Alerta por barigüí: cómo identificar y erradicar las mosquitas negras que muerden
Según el Conicet, se trata de un insecto volador hematófago, es decir, que se alimenta de sangre. Su picadura produce un corte doloroso y fácil de infectar con el rascado. Aunque su comportamiento recuerda al de los mosquitos, el barigüí es mucho más resistente a los repelentes químicos habituales, lo que complica los cuidados.
Qué hacer ante la picadura de una mosquita negra
Las recomendaciones básicas para aliviar los efectos de una picadura de jején o barigüí son:
- Lavar la zona con agua y jabón.
- Aplicar frío con hielo envuelto en una tela para reducir inflamación y picazón.
- Evitar rascarse, ya que la piel lastimada puede infectarse y dejar ronchas por semanas.
- Usar cremas tópicas (Dermaglós, Adermicina, Hipoglós, entre otras) para aliviar la irritación.
Otros insectos comunes del verano argentino
El calor, la humedad y las lluvias recientes favorecen la aparición de múltiples insectos que buscan alimento y refugio:
Insectos urbanos y domésticos
- Mosquitos (zancudos): vectores de enfermedades como dengue, zika y chikungunya.
- Moscas: tábanos que pican, moscas domésticas y verdes atraídas por materia orgánica.
- Cucarachas: salen de sus refugios por calor y humedad en busca de comida y agua.
- Hormigas: incrementan su actividad en busca de alimento.
- Arañas: proliferan en ambientes cálidos y húmedos, refugiándose en hogares.
Insectos rurales y acuáticos
- Grillos y tucuras: frecuentes en ambientes naturales y rurales.
- Belostoma (chinche de agua): grandes y voladores, atraídos por la luz nocturna; pueden picar si se sienten amenazados, pero ayudan a controlar larvas de mosquitos.
Plagas agrícolas
- Bicho moro (Tenebrio): escarabajo que puede convertirse en plaga para cultivos orgánicos.
Factores que favorecen su proliferación
- Calor y humedad: estimulan la eclosión de huevos y la actividad general de insectos.
- Lluvias recientes: tras sequías, provocan la aparición masiva de mosquitos y chinches acuáticas.
- Atracción por la luz: muchos insectos voladores se acercan a las casas durante la noche.
El verano argentino trae consigo una mayor presencia de insectos, entre ellos el barigüí, cuya resistencia a los repelentes lo convierte en un desafío particular.
Con medidas simples de cuidado y prevención, es posible reducir las molestias y evitar complicaciones en la piel, mientras se refuerza la conciencia sobre la importancia de la higiene y el control ambiental en épocas de calor y humedad.