A la hora de plantar un árbol, es importante tener en cuenta varios detalles para que no se transforme en un dolor de cabeza. Entre todos ellos, hay uno que es mejor evitarlo porque la caída de sus frutas atrae ratas.
El árbol que atrae ratas y no debe plantarse en el jardín
Conocé cuál es y por qué generan el entorno ideal para que estos roedores aparezcan en tu casa.
Se trata de la higuera, un árbol muy común entre los argentinos. Aunque parece inofensivo y da buena sombra, la realidad indica que sus frutos puede atraer a esta y otras plagas más a tu casa.
Por qué la higuera puede atraer ratas
El principal inconveniente no es el árbol en sí, sino lo que pasa cuando sus frutos maduran. Los higos:
- Caen en gran cantidad en poco tiempo
- Son muy dulces y blandos
- Se descomponen y fermentan rápidamente
Esa combinación genera un olor fuerte que resulta muy atractivo para roedores, insectos y otros animales. En patios donde no se limpia con frecuencia, el problema puede aparecer en cuestión de días.
Por qué la higuera es tan común en los patios argentinos
La higuera tiene varias características que la hacen única frente a otras especies:
- Crece rápido y requiere poco cuidado
- Se adapta bien a distintos climas
- No necesita demasiado espacio
Por eso, muchas casas la tienen desde hace años. El problema es que, cuando no se controla la caída de frutas, el entorno se vuelve ideal para la aparición de ratas.
Cómo evitar que la higuera atraiga ratas y otras plagas
Tener una higuera no implica necesariamente un problema, pero sí exige mantenimiento. Algunas claves a tener en cuenta para que no aparezcan plagas en tu jardín, patio o casa son:
- Levantar los higos caídos todos los días o cada pocos días
- Evitar que la fruta se acumule o se pudra en el suelo
- Mantener el pasto corto y el jardín ordenado
- Cosechar los frutos antes de que caigan por sí solos
- No dejar restos orgánicos cerca del árbol
Si bien la especie de planta o árbol es importante, el mantenimiento es fundamental. Por eso, antes de plantar en el jardín o el patio, conviene pensar no solo en la sombra o la cosecha, sino también en el cuidado que va a necesitar.