Para elegir un buen tomate, mucha gente comete el mismo error: apretarlo con los dedos para comprobar si está maduro. Sin embargo, de esta manera se arruina a la fruta y se dejan marcas que se transforman en partes blandas.
El sencillo truco para saber si un tomate está en su punto
Conocé el método sencillo para saber si el tomate está listo para consumirse.
Aunque muchos miran el color rojo intenso como primera señal, hay un detalle más importante para saber si el tomate está en su punto exacto: el aroma que desprende en la parte del cabito.
Cuál es el truco para saber si el tomate está maduro
Los expertos en frutas y verduras recomiendan acercar el tomate a la nariz y oler la zona superior. Si tiene un perfume fresco, dulce y vegetal, significa que alcanzó una maduración ideal y tendrá mejor sabor.
En cambio, si casi no tiene olor, probablemente todavía esté verde o haya sido cosechado antes de tiempo. Muchas veces los tomates pueden verse de color intenso por fuera, pero estar duros y sin gusto por dentro. Por eso, el aroma que desprenden se volvió uno de los métodos más confiables para elegirlos.
Sin embargo, también hay otros detalles que ayudan a detectar si el tomate está listo para comer:
- Piel lisa y brillante
- Firmeza, pero que no esté duro como una piedra
- Color uniforme, sin manchas verdosas cerca del tallo
- Cabito fresco y no seco
Los especialistas también recomiendan evitar los tomates con partes hundidas, golpes o zonas demasiado blandas, ya que suelen deteriorarse más rápido.
Por qué no hay que apretar los tomates
A diferencia de otras frutas más resistentes, el tomate tiene una pulpa delicada que puede dañarse fácilmente con la presión de los dedos. Aunque no se note en el momento, apretarlo varias veces rompe fibras internas y hace que se ablande antes.
Cómo se deben guardar los tomates para que duren más tiempo
Lo ideal para que los tomates duren más tiempo en tu casa es importante:
- Mantenerlos a temperatura ambiente
- Llevarlos a la heladera para extender su duración
- No dejarlo cerca de bananas o paltas maduras
Con este simple truco, ya no hace falta hundir los dedos en el tomate para saber si está listo o no para consumir.