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El truco con bicarbonato y vinagre que los pintores no quieren que sepas

No solo sirven para limpiar sino que juntos forman un método económico y seguro para restauración.
Por Redacción Diario de Cuyo 3 de noviembre de 2025 - 13:24

Cuando se habla de vinagre y bicarbonato de sodio, lo primero que viene a la mente es la limpieza del hogar o los experimentos escolares de química. Sin embargo, esta combinación tiene un uso poco conocido y altamente recomendado por expertos en bricolaje y restauración.

Se trata de quitar pintura de objetos metálicos pequeños de manera práctica, económica y sin necesidad de químicos agresivos.

Este método resulta especialmente útil para herrajes de cocina, bisagras, tornillos, piezas pequeñas de barandillas o adornos metálicos que, con el tiempo, han acumulado capas de pintura difíciles de remover. La ventaja es que, al usar ingredientes accesibles y no tóxicos, se obtiene un resultado eficaz con bajo costo y sin exponer la salud ni el medioambiente.

¿Por qué funciona la mezcla de vinagre y bicarbonato?

La clave está en la reacción química. El vinagre, al ser un ácido, ablanda la pintura y ayuda a despegarla de la superficie metálica, mientras que el bicarbonato de sodio potencia el efecto y facilita que la capa se desprenda.

Cuando ambos se combinan en agua caliente, generan una solución capaz de penetrar en los poros de la pintura, debilitándola para que pueda ser removida fácilmente con una espátula.

Este procedimiento es recomendado por especialistas porque evita lijar en exceso los metales —lo cual podría dañarlos— y sustituye el uso de removedores industriales que suelen ser tóxicos, inflamables o costosos.

Paso a paso para quitar pintura con vinagre y bicarbonato

Para aplicar correctamente esta técnica, seguí estos pasos:

  1. Preparar la mezcla: en una olla, combiná partes iguales de vinagre destilado y agua. Es recomendable usar una olla barata o de segunda mano, ya que quedará destinada a este tipo de trabajos.
  2. Agregar bicarbonato de sodio: por cada cuarto de galón de agua (aprox. 1 litro), sumá ¼ de taza de bicarbonato. Mezclá bien para que se disuelva.
  3. Llevar a ebullición: colocá la olla en la hornalla y dejá que la mezcla hierva.
  4. Sumergir los objetos metálicos: introducí las piezas pintadas en la solución y dejalas reposar durante 15 minutos. El calor, junto con la reacción de los ingredientes, comenzará a despegar la pintura.
  5. Retirar y raspar suavemente: usá unas pinzas de cocina para sacar los objetos del líquido caliente y, con una espátula pequeña o un cepillo metálico, eliminá los restos de pintura que se hayan aflojado.

Si la pintura es muy vieja o tiene varias capas, puede que sea necesario repetir el proceso para lograr un acabado más limpio.

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Consejos de expertos para mejores resultados

Beneficios frente a los métodos tradicionales

A diferencia de los removedores químicos, que contienen solventes fuertes y producen vapores peligrosos, el vinagre y el bicarbonato son ingredientes seguros, biodegradables y económicos. Además, este procedimiento:

En los últimos años, este truco se volvió tendencia entre aficionados al bricolaje y restauradores de muebles antiguos. La posibilidad de recuperar bisagras oxidadas o herrajes pintados sin gastar dinero extra lo convierte en una alternativa cada vez más elegida.

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