Ganar tiempo. El bloque de Cambiemos sabe que ganó sólo una batalla de la guerra por las tarifas. Abriendo el debate en comisiones corre el serio riesgo que la oposición saque su propio proyecto frenando los aumentos.

 

 

La coalición Cambiemos frustró ayer la intención de los bloques opositores de tratar en la Cámara de Diputados un conjunto de proyectos para cambiar el sistema tarifario, pero aceptó abrir el debate en la comisión de Presupuesto sobre los aumentos dispuestos por el Gobierno en los servicios públicos. Así, en dos semanas volverá el debate al recinto con grandes chances de la oposición de aprobar alguna de sus iniciativas.

El oficialismo logró evitar ayer el tratamiento sobre tablas de unos 29 proyectos que oscilan desde retrotraer las tarifas a diciembre del 2017 hasta congelar el valor de esos servicios públicos hasta el final del gobierno de Mauricio Macri, pero ahora deberá plantearse la estrategia de cara a la reunión de la comisión de Presupuesto, que se celebrará el miércoles próximo, a las 14.

Esta vez, y a diferencia de la semana pasada, cuando el arco opositor no logró el quórum por un diputado, el número para iniciar la sesión estaba garantizado por la presencia, entre otros, del diputado del Frente Renovador Facundo Moyano, que la semana pasada se había ausentado, y del salteño Alfredo Olmedo, que se sentó en su banca blandiendo una pala amarilla, de igual color que su tradicional campera.

Si bien no se habilitó el análisis de ningún proyecto, se realizó un debate en el que no faltaron duros cruces entre el jefe del interbloque oficialista, Mario Negri, y el exministro del gobierno kirchnerista Agustín Rossi.

En este contexto, Negri criticó con dureza al Frente para la Victoria al afirmar que “desde el kirchnerismo generaron un incendio en la Argentina por su pésima política energética”.

“Y ahora -añadió- nos vienen a proponer que entren al infierno los que no entraron”.

Además le recordó al exministro Axel Kicillof que en su gestión “permitió que la AFIP dejará a Cristóbal López retener impuestos de los combustibles por 8.000 millones de pesos y no se mosqueó por intentar cobrarle un peso”.

Rossi replicó los cuestionamientos de Cambiemos a la política energética del kirchnerismo, y afirmó que el oficialismo “no tiene autoridad moral para descalificarnos” porque “tienen un gobierno que está más sucio que los baños de Retiro”.

Este cruce entre Negri y Rossi se desató en el último tramo de la sesión y cuando ya habían expuesto la mayoría de los autores de cada proyecto, cuyo tratamiento sobre tablas se iba votando uno a uno, con lo cual la sesión especial se extendió por más de seis horas.

En forma previa y a poco de iniciarse la deliberación propiciada por los sectores del peronismo, el presidente de la comisión de Presupuesto, Luciano Laspina (PRO), adelantó cuáles serán los ejes de la discusión que se desarrollará el miércoles sobre el cuadro tarifario, y advirtió que tendrán que “decir si se aumentan los impuestos o el endeudamiento”.

Laspina anticipó que pedirá un informe sobre el costo fiscal del dictamen de las comisiones de Obras Públicas y Defensa del Consumidor, porque “tenemos que saber cuál es el costo fiscal de estos proyectos impulsados por aquellos que nos metieron en este problema”.

El primer proyecto que se debatió fue impulsado por el peronista Diego Bossio y arrojó 132 votos a favor y 106 en contra, con lo cual no se obtuvieron los dos tercios necesarios para habilitar el tratamiento sobre tablas.

Al fundamentar su iniciativa, el diputado peronista y extitular del Anses en el gobierno kirchnerista dijo que el oficialismo “no tiene voluntad política” para discutir las tarifas y advirtió que desde el justicialismo no están proponiendo “congelar las tarifas”, sino “una propuesta seria” que permita “a las familias y a las pymes” pagar los servicios públicos. Otro de los proyectos que se discutió fue propiciado por la presidenta del bloque del Frente Renovador, Graciela Camaño, que proponía la emergencia energética por un año y cuyo tratamiento sobre tablas fue trabado por la bancada del oficialismo por 134 a 100 votos, con lo cual no tuvo los dos tercios.

Por otra parte, también se rechazó por 130 votos afirmativos y 102 en contra el tratamiento sobre tablas de un proyecto sobre tarifa social para empresas recuperadas presentado por el kirchnerista Axel Kicillof, quien dijo que si la oposición se une puede “pararle la mano al Gobierno”.

Ninguno de los 29 proyectos logró los dos tercios para habilitar su tratamiento sobre tablas, pero en la discusión que se dará en la comisión de Presupuesto sólo se tratará el dictamen de las comisiones de Obras Públicas y Defensa de la Competencia, que propone retrotraer los aumentos a diciembre del 2017 y ajustar esos valores por la variación salarial, al tiempo que rebaja el IVA.

Macri pide ahorrar

El presidente Mauricio Macri insistió ayer con la importancia del ahorro de energía en su paso por Santa Fe. “Si el país no tiene energía, no puede crecer”, dijo.

>> Embestidas, contragolpe y al final el veto   

 

Frente a la posibilidad de que la oposición logre en Diputados legislar un nuevo cuadro tarifario, el Gobierno insistirá como su propio proyecto de ley que busca eliminar de las facturas de electricidad, gas y agua, los impuestos provinciales y municipales que en algunas provincias representa el 50% del total a pagar.

Como creen que esta iniciativa tiene pocas chances de pasar el filtro de la Cámara Baja, las expectativas del Gobierno pasa por el Senado ya que si la Cámara Alta también rechaza el proyecto -porque desfinancia a las provincias-, el costo político será compartido con los gobernadores peronistas ya que el bloque del PJ Federal del Senado responde a ellos. Otro dato a tener en cuenta es que cuando la oposición presiona para que la Nación baje o quite el IVA de las facturas de los servicios públicos también afectará las arcas provinciales ya que lo que se recauda de IVA por esta vía, el 51% se coparticipa todos los distritos. Es decir, que podría ser peor el remedio que la enfermedad para los gobernadores si no colaboran con achicar los impuestos en sus provincias. Por último, en caso que algún proyecto opositor logre convertirse en ley a finales de mayo, al Gobierno le queda un último recurso: el veto. Tanto el oficialismo como la oposición ven cerca esta posibilidad. En este caso, la oposición saldrá con los tapones de punta contra el presidente Mauricio Macri para cargar sobre sus espaldas el costo de una medida extrema.