Tiene 88 años y ni piensa en dejar una carrera que ha puesto su nombre en lo alto del cine internacional. Pero lejos de lo que varios pudieran pensar, las elucubraciones sobre si debería seguir o no que la tienen como blanco, no tienen que ver específicamente con una cuestión de edad, sino de salud. Judi Dench, siete veces nominada al Oscar -que finalmente ganó en 1988 como la Reina Isabel I en Shakespeare in Love- sufre una degeneración macular que desde hace una década, progresivamente, le ha ido complicando el panorama. Ya no solo le resulta prácticamente imposible leer los guiones para estudiarlos, sino que poco y nada ve en el set. Sin embargo, muy lejos está la estrella, guerrera como pocas, de bajar los brazos.
"Ya tampoco veo en los rodajes. Y no veo bien para leer. Pero tienes que lidiar con ello", declaró con cierta naturalidad y una fuerza envidiable al Sunday Mirror. Y si bien reconoce que mientras más extenso sea su rol, más se le dificulta, porque encima ya no puede echar mano a su memoria fotográfica; la actriz que ha aparecido varias veces en la saga de James Bond y ha brillado en films como Chocolat (2000), Iris (2001), La última primavera (2004), Diario de un escándalo (2006) y Philomena (2013), por citar algunas, sostiene que "tengo muchos amigos que me ayudan a aprender el guión’.
Nacida el 9 de diciembre de 1934 en el Reino Unido, madre de Finty Williams (51), Judith Olivia Dench se siente orgullosa de que sus biografías sigan señalando en sus años de actividad "1957-Presente’ y de que incluso se siga pensando en ella, pero no solo por el cariño que se ganó, sino porque a pesar de todo, su calidad de intérprete no se ha visto afectada; y porque sus ganas son demoledoras.
Algo de eso hay en la frase que se tatuó hace tiempo, "Carpe Diem’, que resume su modo de enfrentar las cosas, su forma de vivir.
LOOKS .Desde muy joven Judi ha logrado seducir a la industria con una fórmula de talento, garra, elegancia y encanto, que parece no decaer con los años.

