Las fotos de Volumen 1. La tapa fue tomada en 1969 en la quinta de los Lobato (el bailarín Eber y la vedette Nélida, donde solían ensayar Los Gatos) y según el libro El hombre suburbano (Sergio Marchi), el chico que está con Pappo es el hijo del casero.

 

"Lo primero que se me cruza por la cabeza es que Pappo mostraba los temas en los ensayos, cuando zapábamos, y los terminaba cuando grababa. A veces me pasaba los temas en el auto mientras íbamos al estudio. Me los cantaba ahí. David la otra vez se acordaba que en una de las sesiones a mí se me rompió el parche del redoblante, lo di vuelta y seguí tocando. Era así. Pappo se largaba a tocar, se metía en su viaje y nosotros lo teníamos que seguir como sea". Con ese recuerdo Black Amaya respondió a Telam cuando días atrás cuando fue consultado por el primer disco de Pappo’s blues, la primera banda con la que el genial guitarrista (fallecido en febrero de 2005 en un accidente con su moto) dio rienda suelta a su anhelado proyecto personal, junto a Amaya en batería y en bajo a David Lebón -de apenas 18 años, recién llegado de Estados Unidos y a quien nombraban "Davies"-; luego de pasar por Los Gatos, Los abuelos de la nada y La conexión N¦5. "Yo vivía en Chacarita y Pappo, que vivía en Paternal, me pasaba a buscar con su auto para ir al estudio que quedaba en el centro, entonces me mostraba los temas cantándolos durante el viaje. Luego llegábamos, los pasábamos y se grababa. Era así. Mucha mirada, mucho cabeceo y seguirlo a él" se explayó sobre el disco homónimo, también llamado Volumen 1, que para algunos tiene algo de fundacional del género en el país, si bien Manal -pionera del blues en español, con un disco ya en su haber y a cuyos ensayos "El Carpo" asistía- ya venía haciendo huella. Y quienes crean que fundacional es un concepto demasiado ambicioso, pues seguramente coincidirán en la expresión "un antes y un después". Es que ese disco grabado desde diciembre del ’70 en el mítico estudio Fonal, que dura aproximadamente media hora y salió a las bateas exactamente hace medio siglo -en enero de 1971- bajo el sello Music Hall y producido por Jorge Álvarez y Pedro Santiago Pujó (también productores de Manal), marcó una bisagra en la escena nacional del blues, y del rock en general. El personalísimo sello de Norberto Aníbal Napolitano -voz, guitarra y piano, además de compositor- quedó impregnado en los ocho temas que incluyó: Algo ha cambiado, El viejo, Gris y amarillo, Hansen, Adiós Willy, El hombre suburbano (todo un ícono del disco y la época), Especies y Adónde está la libertad (otro destacado). "Cuando tuvo que grabar las voces, nos fuimos del otro lado de la pecera, donde está la consola, y vimos que él estaba tapando el vidrio con los paneles que hay en los estudios de grabación. Era para que los técnicos no lo vieran cantar porque le daba vergüenza", apuntó Amaya otra anécdota, curiosa por cierto, de la grabación de aquel disco, hoy de culto, del que por entonces Álvarez -quien le puso el nombre a la placa- supo destacar "la exuberancia, la fabulosa capacidad para la improvisación de Pappo y su guitarra, una base rítmica fuerte y rica", dando otras pistas del porqué llegó a convertirse en lo que fue y es este material que se desmarcaba del resto, impregnado de la corriente de Chicago en la que abrevó el músico; y que lanzó a su protagonista a los cielos. Riff, distorsiones, audacia, psicodelia son palabras que también aportan. 

"Los primeros que hicieron música negra en los ’60 en el país fueron Manal, Pajarito Zaguri -fallecido líder de los Beatniks- y La Pesada Rock and Roll; y Pappo fue parte de toda esa movida. Con los años, fundó Pappo’s Blues que fue una explosión a nivel musical y cambió la estructura de lo que se creía que era el rock y el blues, y que se reflejó en ese disco. Él lo hizo un fenómeno mundial", sumó en la misma línea Ricardo Tapia, frontman de La Mississippi, quien dialogó con DIARIO DE CUYO antes de su actuación en la provincia, la semana próxima. 

Dicen que ese disco fue una gran influencia para el resto de las bandas y cantantes que asomaban en aquella década tan especial de la historia argentina. Pero ni eso, ni catapultar a Pappo, ni marcar la escena, ni patear el tablero del blues fue lo más poderoso de Volumen 1. Quizás su gran hazaña fue surfear el paso del tiempo y marcar el norte a jóvenes que ni habían nacido cuando ellos, a su edad, estaban en estudios soltando simplemente lo que corría por sus venas. 

 

En cuanto a la contratapa, Amaya relató a Telam que "esa foto la hicimos con (José Luis) Perrota en una casita que hay arriba de los edificios que están enfrente del obelisco". Les pidieron ropa para la sesión y de casualidad los tres llevaron remeras rayadas, "así que salimos los tres iguales como si lo hubiéramos planeado de antemano", contó.

 

 

>> ELLOS DICEN

 

Hace algunos años el blues recobró fuerzas en la escena local y tiende a consolidarse, tanto desde las bandas -actualmente hay un buen puñado que aborda distintos subgéneros- como desde el consumo del público. Integrantes de formaciones locales opinaron sobre este disco histórico. 

 

  • Florencia Tommasini – Juke Joint Blues Band

Volumen 1 es un discazo fundamental y revolucionario en la escena del rock, que impactó e influyó a otros grandes músicos de la década y posteriores. Y simplemente marcó ese tiempo por la espontaneidad del Carpo, por sus riffs, por su sonido, por su magia especial y adelantada. Sin ocultar sus influencias de Jimi Hendrix o Eric Clapton, Pappo plasmó toda esa información que traía de sus viajes por Londres y Estados Unidos. Sin grandes líricas pero declarando firme y valientemente sus principios, con fuertes influencias del blues Chicago y con su inolvidable impronta, Pappo se convirtió en un ícono del rock. Todos conocemos, tocamos y cantamos canciones como El hombre suburbano, Algo ha cambiado y El viejo… y esas canciones están ahí, en ese primer y fundamental Volumen 1 de Pappo’s Blues. Larga vida!

 

  • Nico Córdoba – Argentoblues

El primer disco de Pappo representa literalmente lo que muestra la portada: el camino. El camino del verdadero rock y del blues. Pappo era conocido ya por sus zapadas en la Cueva con los Manal y la descosía. Estaba un paso más adelantado tanto en la técnica de su instrumento como en el conocimiento de lo que sonaba en Europa y EEUU. Con claras influencias de Clapton y Hendrix, pero con un estilo más podrido y argentino que lo hace único, demostró cómo se debía hacer sonar la guitarra para hacer temblar el escenario en temas como Especies, yendo a un estilo más Sabbath, como también la sutileza de los solos de Hombre suburbano. Si Pappo hubiera nacido en Gran Bretaña, hubiera sido más famoso que Clapton. Vol I. es pieza fundamental porque demuestra realmente cómo se debía hacer el rock pesado que tanto nos gusta y la manera en que se toca el blues en Argentina, que adoptaríamos todos sus seguidores y discípulos.

 

  • Rodrigo Córdoba – La Topadora Rock & Blues

Ese disco marcó un antes y un después en la mirada que se tenía al blues en la Argentina, una creación perfecta a modo argentino, bien representado con canciones que no van a dejar de soñar nunca y fueron reversionadas mil veces como por ejemplo El viejo, El hombre suburbano, Algo ha cambiado, etc. Hoy celebramos 50 años de estas hermosas creaciones de un grande como fue Norberto Napolitano, quien nos dio todas esas alegrías.

 

  • Diego Desimone – Bad Mojo

Volumen 1 de Pappo’s Blues consolida, junto al trabajo de Manal, al español como idioma en el que se pueden cantar los blues (y sub géneros), dejando los prejuicios puristas de lado. Demuestra, con total simpleza, que ni el inglés es más musical ni el español es menos maleable en lo que al blues respecta. El disco contiene joyas a la altura de cualquier producción contemporánea suya, tanto en lo sonoro como interpretativo, es el punto de partida de una prolífica carrera, algo menospreciada tal vez. Sienta bases del buen blues-rock argentino y de las guitarras que más tarde se escucharían durante bastante tiempo a lo largo de la historia del rock argentino. En ese disco hay blues, blues-rock y hard rock, un paseo por esos géneros de manera genuina, potente, natural y sobre todo, honesta.

 

  • José Nadal – Zonda Blues Band

Hacemos un merecido reconocimiento por los 50 años del primer disco de Pappo’s Blues, uno de los iconos mas influyentes de la escena blusera argentina, con un sonido y pensamiento muy particulares, siempre adelante con su virtuosismo, trazando un camino en el Blues Rock muy fuerte para todas las generaciones. Su influencia en el Blues Chicago la tomamos desde Zonda a la hora de tocar. El Groove de Pappo es inigualable.