Si  bien el huracán Irma se había debilitado luego de pasar por Cuba, recuperó la categoría 4 en su avance hacia el sur de Florida, donde se teme que pueda tener efectos devastadores. Alertados por la fortaleza de la tormenta -que es una de las más devastadoras que se registraron en el Atlántico-, desde el estado de Florida se enviaron ordenes de evacuación a más de 6,5 millones de personas, es decir a más de la cuarta parte de la población.

 

Previo a la llegada del huracán, el presidente Donald Trump publicó: "La Guardia Costera de Estados Unidos, FEMA [Agencia Federal para el Manejo de Emergencias] y toda la gente valiente federal y estatal están listos. Aquí viene Irma. ¡Que Dios bendiga a todos!".

 

 

En línea con esto el gobernador Rick Scott señaló que quienes hayan recibido la orden de evacuar deben "irse ahora" y se dirigió a los ciudadanos de Florida, vía Twitter, para pedirles que permanezcan en lugares cerrados y lejos de las ventanas. Scott destacó también que Florida "nunca ha experimentado nada de esta magnitud" y advirtió: "La amenaza de grandes inundaciones causadas por las olas en las costas este y oeste de Florida ha aumentado", pronosticando inundaciones de entre 1,8 y 3,6 metros.

 

 

 

Según Scott, más de 54.000 residentes encontraron refugio en uno de los 320 albergues abiertos en Florida. Solicitó: "Necesitamos 1.000 enfermeras voluntarias para ayudar en los refugios".

 

Por su parte, Phil Levine, el alcalde de Miami Beach dijo que esta localidad costera de casi 100.000 habitantes, parecía el sábado una "ciudad fantasma". Levine calificó a Irma de "huracán nuclear" y destacó: "Nos preocupa principalmente la marea de la tormenta (…) Miami es propensa a las inundaciones, así que cuando un huracán nos empuja el agua, es muy preocupante".

 

El ciclón está ahora a unos 115 kilómetros de Cayo Hueso (Florida), con vientos que pueden alcanzar hasta 210 kilómetros por hora, y amenaza los Cayos de Florida y las provincias cubanas de Ciego de Ãvila, Sancti Spíritus, Villa Clara, Matanzas y La Habana.

 

Según indicó el Centro Nacional de Huracanes (NHC): "Se espera que el centro de Irma se mueva a través del sur de los Cayos de Florida durante las próximas horas y luego cerca o a lo largo de la costa oeste de Florida".

 

El huracán se acercó a los Cayos de Florida con vientos máximos de 190 kmh (120 mph) a primera hora del domingo. Así, el frente de la tormenta dobló palmeras y arrojó lluvias en el sur de Florida, por lo que dejó más de 170.000 viviendas y negocios sin electricidad mientras su vórtice avanzaba hacia Cayo Hueso.

 

El archipiélago de Los Cayos es particularmente vulnerable a la subida del nivel del mar por su baja altura. Incluso, el NHC advirtió que se esperan "tormentas que pongan en riesgo la vida en Los Cayos y la costa oeste de Florida".

 

Además, la localidad de Fort Lauderdale (50 km al norte de Miami) sufrió un tornado por lo que las autoridades emitieron advertencias por este fenómeno en varios condados.