La Corte Suprema de India dictaminó el miércoles que las relaciones sexuales que involucren a niñas menores de edad suponen un acto de violación. Se trata de una decisión histórica que afecta a millones de mujeres de un país en el que el 27% de las menores se casa antes de cumplir los 18 años.

 

No obstante, la sentencia puede tener un reducido impacto en la práctica, según un artículo publicado por El País. En efecto, aunque actualmente es ilegal, el matrimonio infantil está profundamente arraigado en India. Además, a partir de la nueva disposición, las víctimas sólo podrán denunciar la violación dentro del año en el que se haya producido el delito, tras lo cual éste quedará prescrito.

 

Pese a que la edad legal de consentimiento sexual en India es de 18 años, hasta el momento,la ley sobre violación contenía una cláusula que excluía de este supuesto a las relaciones mantenidas dentro del matrimonio cuando la mujer tuviera entre 15 y 18 años.

 

Cada año en el país se registran más de 30.000 violaciones, según datos del Ministerio del Interior, aunque las cifras reales de la violencia hacia las mujeres son mucho más elevadas porque muchas de las víctimas no hacen las denuncias.

 

Con la decisión de este miércoles, el tribunal sentencia que la edad de consentimiento es de 18 años "para todos los efectos", y admite así una petición presentada la ONG Indenpendent Thought (Pensamiento Independiente).

 

"El Supremo ha dicho que diferenciar entre menores sólo sobre la base de que haya un matrimonio no es posible", indicó el responsable de Indenpendent Thought, Vikram Srivastava.

 

La decisión ha sido bien acogida por las organizaciones defensoras de las mujeres. No obstante, la legislación india sigue sin criminalizar el resto de violaciones que se producen dentro del matrimonio más allá de esa edad. El Gobierno defiende esta regulación porque, de otro modo, "podría desestabilizar los matrimonios y hacer a los hombres vulnerables al acoso de sus esposas".