No hubo sorpresa en Colombia. Tal como habían anticipado las encuestas, el derechista Iván Duque será el próximo presidente del país, luego de vencer hoy en el ballottage al izquierdista Gustavo Petro, que hasta último momento soñó con una remontada histórica.

 

En un ballotage clave para el tablero político continental, Duque obtuvo el 54% de los votos contra el 41,7% de Petro, con el 99,45% de las mesas escrutadas. El dirigente del Centro Democrático sucederá al centrista Juan Manuel Santos y se convertirá con 41 años en el presidente más joven de Colombia. Por su parte, Marta Lucía Ramírez será la primera vicepresidenta del país.

 

El dirigente del Centro Democrático, que se impuso claramente en Antioquia y en la zona fronteriza, devolverá al poder al uribismo tras ocho años de presidencia de Santos.

 

El porcentaje que obtuvo Petro, candidato izquierdista de Colombia Humana, fue todo un hito para la izquierda colombiana, estigmatizada por la guerrilla de las FARC y por el derrumbe de la revolución bolivariana en la vecina Venezuela. El exguerrillero del M-19 y exalcalde de la capital sí logró imponerse en Bogotá.

 

 

 

Los primeros datos oficiales registran un incremento de la abstención en relación también a la primera vuelta, así como la subida del voto en blanco hasta el 4%.

 

La elección y la campaña transcurrió en medio de la polarización de los electores por las propuestas opuestas de los dos candidatos que se disputaron la presidencia en el ballottage, luego de que ninguno obtuvo la mayoría suficiente para proclamarse vencedor en la primera vuelta a finales de mayo.

 

Duque, apoyado por el expresidente Álvaro Uribe, propuso en la campaña cambiar el acuerdo de paz que considera demasiado indulgente con los exrebeldes de las FARC para obligarlos a que primero respondan ante la justicia por sus crímenes antes de ocupar cargos políticos.

 

 

Aunque millones de colombianos elogian a Uribe, otros sostienen que su presidencia fue empañada por violaciones a los derechos humanos. Si bien logró estimular la economía colombiana y debilitar a los grupos ilegales armados, dirigió el gobierno en una época en que oficiales militares mataron a miles de civiles y vestían a los cadáveres como si fueran rebeldes para inflar el total de muertos a cambio de vacaciones y bonos salariales. Muchos votantes dicen que la estrecha relación de Duque con Uribe los impulsó a votar por Petro.

 

El abogado de 41 años, quien tomará posesión el 7 de agosto para un periodo de cuatro años, pretende mantener el modelo económico de libre mercado, reducir los impuestos a las empresas para atraer más inversión, además de dar estabilidad jurídica a los sectores petrolero y del carbón.

 

"Hoy vengo a ratificar un anhelo y es que Colombia pueda ser gobernada por una nueva generación que quiere gobernar con todos y para todos los colombianos, que quiere unir al país, que quiere pasar las páginas de la corrupción, de la politiquería y del clientelismo", dijo Duque tras emitir su voto en una escuela del norte de Bogotá.