La incertidumbre y la polémica por la vacuna contra el coronavirus no para de crecer. Luego de admitir que la Sputnik V aún no fue aprobada para mayores de 60 años, lo que supuso un verdadero golpe para el gobierno argentino, ahora Vladimir Putin habló de la posibilidad de desarrollar un producto "light" para exportar.

"Una de las opciones que tenemos es crear la denominada vacuna ‘light’ del Centro Gamaleya. Es decir, se administrará solo una inyección que funcione durante un plazo más corto y que tenga un nivel reducido de protección pero que igual alcance el 85% de eficacia, pese a ello, se podrá aplicarla a decenas de millones" de personas, afirmó el líder ruso según publica la agencia oficial Sputnik.

La información fue ratificada por el director general del Fondo Ruso de Inversión Directa (RDIF) Kiril Dmítriev.

"El RDIF cubre los gastos del Instituto Gamaleya para los ensayos necesarios puesto que [la vacuna] se llama Sputnik V-light", aseguró Dmítriev.

Según el funcionario, el nuevo fármaco garantizará distintos niveles de protección dependiendo de las características individuales pero su eficacia, sin embargo, puede alcanzar el 85%.

"Esta vacuna puede dirigirse principalmente a los mercados externos donde se registran fuertes focos epidemiológicos, y vemos una demanda significativa de esta vacuna y de este enfoque por varios países extranjeros", dijo Dmitriev. De todas formas, aclaró que Rusia optará por la vacuna primaria Sputnik V.

El jueves, el gobierno argentino quedó conmocionado luego de que Putin contara públicamente que aún no se había aplicado la vacuna Sputnik V porque aún no fue aprobada para mayores de 60 años (tiene 68), justo en momentos en que se encuentra en Rusia una comitiva argentina para terminar de definir la llegada al país de las primeras 600 mil dosis de ese desarrollo.

"Yo atiendo a las recomendaciones de nuestros especialistas y por eso por ahora no me he puesto la vacuna, pero lo haré sin falta cuando sea posible", dijo el jefe del Kremlin al contestar a un pregunta sobre si había sido vacunado.

Esa situación provocó un día de idas y vueltas en el Ejecutivo, con aclaraciones, desmentidas y hasta afirmaciones contradictorias, lo que supuso un capítulo más de las marchas y contramarchas que hubo desde que comenzó la pandemia.

Finalmente, desde el Gobierno aseguraron que las primeras dosis de la vacuna rusa llegará al país el 24 de diciembre y se aplicará, primeramente, a menores de 60 años hasta que Rusia la apruebe para mayores de ese franja etaria.

Un dato conocido

Más allá de la polémica y de lo que generaron las declaraciones de Putin, el dato de que la Sputnik V no cuenta todavía con las certificaciones sanitarias para ser utilizada en mayores de 60 años ya se conocía dentro de la comunidad científica, ya que se incluyó en todos los informes rusos e incluso en las publicaciones de la prestigiosa revista científica The Lancet.

El dato que en la Argentina se transformó en una inesperada novedad se incluyó en los primeros informes sobre las pruebas de la Sputnik V. A saber, la orden cronológico indica que Putin presentó la vacuna el 11 de agosto, jactándose de que su país fue pionero en dar con el antídoto, y que los primeros detalles se hicieron públicos en los primeros días de septiembre.

Por aquel entonces, The Lancet -una prestigiosa revista británica sobre medicina- publicó el informe sobre las pruebas que se realizaron con la Sputnik V en fase 1 y 2. "Hicimos dos estudios de fase 1/2 abiertos, no aleatorios, en dos hospitales de Rusia. Inscribimos a voluntarios adultos sanos (hombres y mujeres) de entre 18 y 60 años en ambos estudios", informaron los científicos rusos al frente del esperanzador trabajo.

Los resultados de todos esos avances se incorporaron también en el registro de "Ensayos Clínicos" de la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos. En esa documentación oficial también figura que la vacuna se probó solamente con voluntarios de entre 18 y 60 años.