Rusia afirmó ayer haber realizado con éxito el primer ensayo del misil balístico intercontinental Sarmat, un arma de nueva generación y muy largo alcance que según el presidente Vladimir Putin es "capaz de derrotar todos los sistemas antiaéreos modernos" y de representar una advertencia a los enemigos de su país. Estados Unidos aclaró que sabía del procedimiento y que no lo considera una amenaza.

En un video, el portavoz del Ministerio de Defensa ruso, Igor Konashenkov, dijo que el lanzamiento tuvo lugar a las 15 (9 de Argentina) desde el centro de Plesetsk, en la región de Arcángel (noroeste).

Según esta fuente, el misil alcanzó como estaba previsto un objetivo en otro terreno militar, el de Kura, en la península rusa de Kamchatka, en el Extremo Oriente, a más de 5.000 kilómetros de distancia.

"Se trata de un arma única, que reforzará el potencial militar de nuestras fuerzas armadas, garantizará la seguridad de Rusia frente a las amenazas externas y hará reflexionar dos veces a quienes amenazan a nuestro país con una retórica desenfrenada y agresiva", sostuvo Putin al hacer el anuncio de la prueba por televisión.

Precisó el mandatario que "en la creación del Sarmat sólo se utilizaron ensamblajes, componentes y piezas de producción nacional" y que el misil pesado de quinta generación es capaz de "derrotar todos los sistemas antiaéreos modernos".

Unas 200 toneladas. El presidente de Rusia, Vladimir Putin, observa por televisión el lanzamiento del misil balístico intercontinental Sarmat, de 200 toneladas. 

 

Esta arma forma parte de una serie de otros misiles presentados en 2018 como "invisibles" por Putin, entre ellos los hipersónicos Kinjal y Avangard.

El Sarmat, con un peso de más de 200 toneladas, logra en teoría mejores resultados que su predecesor, el misil Voevoda de 11.000 kilómetros de alcance.

En 2019, Putin dijo que el Sarmat no tenía "prácticamente ningún límite de alcance" y era capaz de "apuntar objetivos a través de los polos norte y sur". Las autoridades castrenses refirieron que el sistema Sarmat se pondrá en breve al servicio de las Tropas de Misiles de Designación Estratégica. Con ese fin, "en la agrupación de misiles de Uzhur, en la región de Krasnoyarsk (próxima a la frontera con Mongolia), se están llevando a cabo preparativos para el rearme", añadieron.

El Ministerio de Defensa destacó que el nuevo cohete es capaz de cubrir grandes distancias, "utilizando diferentes trayectorias de vuelo" y que "cuenta con características únicas que le permiten superar cualquier sistema de defensa antimisiles existente". Según el Ministerio, Sarmat es "el misil más poderoso con el mayor alcance del mundo", lo que "aumentará significativamente el poder de combate de las Fuerzas Nucleares Estratégicas" de Rusia.

Estados Unidos aclaró que no considera una amenaza a la prueba rusa, y reveló que había sido "debidamente" notificado, en virtud de las obligaciones que le impone el tratado nuclear, por lo que "no fue una sorpresa". El vocero del Pentágono, John Kirby, afirmó que el Pentágono "no ha considerado que la prueba sea una amenaza". El lanzamiento llega en un momento de extrema tensión geopolítica debido a la guerra de Rusia en Ucrania.

 

Los que huyen

El número de personas que huyen de Ucrania para escapar de la invasión rusa ha superado los 5 millones, en la peor crisis de refugiados que vive Europa desde el final de la Segunda Guerra Mundial, informó ayer la agencia de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para los refugiados.

 

"Los que dudan, apoyan agresión"

El ministro de Exteriores de Ucrania, Dmytro Kuleba, dijo que el rechazo a la entrega de armas a Ucrania implica apoyo a "la agresión rusa". "Los que no desean, los que vacilan, los que hablan en contra de suministros de armamento a Ucrania, prácticamente apoyan la agresión rusa", dijo.