"Muchachos: hagamos algo porque si no vamos a perder. Hagamos algo distinto, sino perdemos, eh…". Fabián Armoa, entrenador de miles de batallas, tenía claro al transitar el segundo set que la mano venía torcida para su UPCN San Juan Voley. De ahí, el "pedido-reclamo" para sus dirigidos apuntando a algo que finalmente no ocurrió: modificar el trámite de la final de la Supercopa que se disputo en el flamante estadio del gremial. Es que en la reedición de la final de la Liga de la temporada pasada, que le brindó la octava estrella al equipo sanjuanino, esta vez Ciudad fue más. Mucho más y lo ratificó casi sin fisuras en el cruce decisivo, con parciales de 25-23, 25-20 y 25-22. Los parciales son el claro reflejo de que UPCN tuvo una noche lejos de una buena versión. Le costó mandar en el marcador, porque básicamente los visitantes siempre comandaron el ritmo. Desde la jerarquía y eficacia de su opuesto, el chileno Vicente Parraguirre, quien anotó 22 tantos en la noche, se fue consolidando en el score y también en lo anímico. Así llegaron los nervios y la confusión en los Cóndores, que jamás estuvieron cómodos. Muy lejos del choque de semifinales donde dominaron a otro equipo sanjuanino como UVT. La tensión y el marcador adverso generaron, por ejemplo, discusiones con los árbitros de la final que tuvo como correlato dos tarjetas rojas en el tercer parcial. Es decir, se "regalaron" dos puntos. Sin dudas, fueron de esas noches donde las cosas no salen de acuerdo a lo previsto y hay que apelar al corazón. El gremial se mantuvo en base a esto en el partido, con Manuel Armoa alternando buenas con malas, pero en la recta final, Ciudad aceleró y no miró nunca más para atrás. Así y luego de la campaña pasada cosechando sólo títulos, UPCN comienza esta 2021-22 con un subcampeonato. No es poco, aunque todos saben que no es el objetivo del máximo ganador de la historia de nuestra provincia. A principio de diciembre tendrá la Copa Aclav y luego el Mundial de Clubes. Con un plantel renovado, esto recién empieza…