En Porto Alegre, Lanús estuvo cerca por momentos, aguantó por otros y en el final sufrió el 1-0 de Gremio, que de la mano de Cícero Santos sacó ventaja en la ida de la final de la Copa Libertadores. Sin embargo, no es más que un tropiezo para el conjunto de Jorge Almirón, que tendrá la chance de ser campeón de América el próximo miércoles en La Fortaleza.

 

En un primer tiempo de mucho nerviosismo y poco fútbol, el Granate tuvo la más clara con un cabezazo de Diego Braghieri a los 39 minutos, pero una atajada magistral de Marcelo Grohe le negó el grito. Ordenado y con pocas imprecisiones, los argentinos no pasaron sobresaltos ante el local.

 

Ya en el complemento, la historia fue diferente porque los brasileños tomaron la iniciativa, presionaron bien arriba y comenzaron a llegar al arco de Esteban Andrada, pero la visita pudo aguantar el asedio sin desordenarse hasta los 37′.

 

Cuando parecía que la igualdad era una fija, Cícero Santos encontró una pelota suelta en el área y gritó el 1-0 para Gremio, que había sido superior en los segundos 45 minutos pero no tanto como para merecer la ventaja. Lo sufrieron las cuatro mil almas granates en suelo brasileño.

 

La historia no está definida y a Lanús le queda una carta más ante un rival que llegará a Buenos Aires con la ilusión de ser campeón como en 1983 y 1995. El próximo miércoles a las 20.45 y en su casa, el equipo del Sur del conurbano bonaerense afrontará la vuelta con el sueño de dar vuelta el duelo y coronarse como el Rey de América por primera vez.