La etapa final del 22 Giro del Sol contó con todos los ingredientes que puede imaginar un guionista de Hollywood para filmar una película, de esas que -como dice Piero- "en el sutil estilo de los americanos", termina coronando un ganador por una diferencia mínima, en el último segundo. Al cuarto y último parcial de la carrera lo ganó Gerardo Tivani (Municipalidad de Pocito), escoltado por Maximiliano Navarrete (Gremios por el Deporte); quien, finalmente, se coronó como doble campeón de la carrera de la Fundación para el Progreso, con solo 4 segundos de ventaja sobre el pocitano.

Ambos, junto al bonaerense Lucas Gaday (Dolores Cycles Club) arribaron a la meta con 24" de ventaja sobre el pelotón, en el que arribó Leonardo Cobarrubia (SEP-San Juan), quien en la contrarreloj sabatina había ceñido en su pecho la malla líder. Esa diferencia y la bonificación doble de la etapa decisiva, liquidaron las aspiraciones del capitán los empleados públicos.

Algarabia.Gremios por el Deporte, también ganó la general de los equipos y lo festejó en el podio.

Antes de partir, desde Parque Norte, se sabía que más allá de la buena diferencia (18s) que tenía a su favor Cobarrubia, la dureza del trazado, con los ascensos a los paredones de los dos diques (Ullum y Punta Negra) se presentaba como escenario ideal para que atacaran a quien era el líder. Pasando el Dique de Ullum, se produjo un corte en el que quedaron una veintena de hombres arriba. Entre ellos los que marchaban en los cinco primeros puestos de la general. En esa ‘selección’ que produjo un ataque de Tivani y Leandro Velardez (Municipalidad de Pocito) quedaron tres hombres de Pocito, cuatro de Gremios, cuatro de Chimbas Te Quiero, y en inferioridad numérica quedó el SEP, porque a Cobarrubia, le quedó solo el el colombiano César Paredes, como gregario. Subiendo el ‘caracol’ de Punta Negra, pegaron el ‘palo’ cuatro ciclistas. Tivani, con su compañero Rodrigo Díaz, Navarrete y Gaday. Y, entre la sopresa e incredulidad del resto, el hueco que abrieron atentaban sobre el liderazgo de Cobarrubia, que intentaba reagrupar a sus hombres para la persecución. Al pasar por El Pinar la diferencia era de 1m01s, Al pisar la Ruta 40, camino a Albardón se había estirado a 1m40s. Allí los líderes eran tres, porque Díaz sintió el esfuerzo y se descolgó. Con la ayuda de Chimbas Te Quiero, la diferencia se achicó, hasta los 24s finales, que alcanzaron para entronizar, por segunda vez, de manera consecutiva a Navarrete.