Un joven de 19 años lloró cuando escuchó la resolución del juez de Garantías Eugenio Barbera de meterlo preso preventivamente por dos meses en el Penal de Chimbas, adhiriendo parcialmente al pedido del fiscal de la UFI Anivi Duilio Ejarque y del ayudante Fernando Guerrero (habían solicitado 4 meses), quienes agravaron la situación procesal de ese chico que ya estaba imputado por presuntos manoseos (abuso sexual simple) contra un hermanito de 6 años. Es que en las audiencias videograbadas (Cámara Gesell) practicadas a la víctima y a otros dos hermanos de 8 y 17 años surgió que también lo violó (abuso sexual con acceso carnal), dijeron fuentes judiciales.

Además de considerar esta ampliación de la acusación, para dejarlo preso el juez también tuvo en cuenta que el acusado (no identificado para proteger al menor) fue declarado en rebeldía porque no se presentaba a las audiencias, mientras que luego tampoco cumplió con las medidas que le habían impuesto para no entorpecer la investigación, por lo que también le achacan el delito de desobediencia a una orden judicial. De hecho fue condenado en Flagrancia por agredir a su mediohermano de 17 años, al que tenía prohibido acercársele (ver recuadro).

Germán Riveros, ayudante de la defensora oficial María Emilia Nielson, intentó -sin éxito- evitar la preventiva, argumentando que en Cámara Gesell el nene de 6 años "no dijo nada", aunque Fiscalía expuso que lo expresado por los otros dos menores fue lo que dejó expuesto al imputado.

El caso comenzó a ser investigado el 29 de octubre pasado, cuando la Policía fue comisionada a un barrio de La Bebida, Rivadavia. Allí, el chico de 17 años dijo a los funcionarios policiales que al salir del baño sorprendió a su mediohermano mayor en un habitación tocando las partes íntimas de uno de sus hermanitos. Manifestó que los tenía a todos encerrados en una habitación, amenazándolos con un cuchillo, y que anteriormente se había hecho practicar sexo oral por el menor de los hermanos.
 

 

El chico fue castigado en el fuero Flagrancia

El 20 de marzo pasado el joven acusado aceptó en un juicio abreviado ser condenado por un juez de Flagrancia a 6 meses de prisión condicional por lesionar y amenazar a su mediohermano de 17 años. El hecho fue dos días antes, en un domicilio de Rawson donde se encontraba el agredido, al que el muchacho de 19 tenía prohibido acercársele de acuerdo a una orden judicial impuesta en la causa por abuso sexual. Según la acusación, la víctima entró a darse una ducha y en ese momento se dio cuenta de que el agresor lo estaba espiando, por lo que salió del baño, lo increpó y llamó al 911, lo que motivó la furia del mayor, quien con un tenedor le causó lesiones en la espalda y lo amenazó de muerte.