Funciones. Tras la suspensión del intendente, Valeria Garay ingresó al municipio acompañada del concejal Mario Pacheco. Sus funciones duraron menos de 24 horas, tras una fallo de la Justicia que restituyó a Castro.

 

La licencia de una semana que se tomó el intendente de Angaco, José Castro, por estrés laboral, fue atravesada por una crisis institucional en la comuna. Es que la presidente del Concejo Deliberante, Valeria Garay, lo reemplazó y durante el tiempo que estuvo al mando solicitó información y tomó medidas acordes a las funciones de un intendente. Según indicó, pidió detalles de la deuda del municipio, lugar y estado de las movilidades comunales, cambió de proveedor de combustible porque entendió que era más acorde uno de la zona e intentó reabrir la plaza municipal que hace casi cuatro años está cerrada por remodelaciones. Además, se reunió con el intendente electo Carlos Maza Pezé y como los secretarios municipales no le dieron la información requerida, les otorgó licencia. Las fuentes consultadas indicaron que dicho escenario obligó a Castro a regresar antes de tiempo, una semana antes de lo previsto, por lo que de los 15 días que había pedido en el parte médico, sólo se tomó la mitad. El intendente negó que haya sido ese el motivo, pero sí criticó a Garay por la decisión que tomó con su personal, al manifestar que "se ha manejado de facto en cada uno de los actos que ha llevado adelante en el municipio". A su vez, la concejal dijo que el día que regresó, Castro dio órdenes de no dejarla entrar al edificio, por lo que hizo una exposición en la Policía, ya que no estaba notificada de la vuelta del intendente.

La puja entre el Concejo Deliberante y el intendente de Angaco tuvo su punto más alto a mediados del mes pasado cuando el cuerpo deliberativo decidió suspenderlo en sus funciones por el manejo de los recursos comunales y por el presunto uso de maquinaria y personal municipal en un predio privado de Chimbas, hecho por el que fue denunciado en la fiscalía de turno. Tras una presentación en la Justicia, Castro regresó al mando en menos de 24 horas. La medida judicial se dictó un viernes, pero el martes siguiente, a primera hora, el jefe comunal pidió licencia médica por dos semanas por estrés laboral. De acuerdo a las normas, la presidente del Concejo Deliberante asumió en su reemplazo.

En los cinco días hábiles que duró su gestión, Garay llevó adelante acciones que según manifestó "molestaron a Castro". La concejal explicó que, en el caso de los insumos como el combustible, "no me perecía lógico que se tenga que comprar fuera del departamento, así que dispuse que el proveedor sea local, con una sola orden firmada por mí, para que no haya problemas". Además dijo que "se me indicó de palabra que el municipio no tenía deudas, pero comerciantes locales no decían lo mismo. Así que pedí, por escrito, un informe de las cuentas que nunca me fue entregado". En ese caso, puntualizó contra los secretarios de Gobierno y de Hacienda "porque no me respondían nada". Por otro lado, consideró que la gota que rebasó el vaso fue la plaza departamental, ya que "hace casi cuatro años que está cerrada. Hablé con los obreros para saber en qué situación estaba y entendí que este viernes era el día indicado para la apertura, sin acto, sin nada".

Castro intentó no polemizar tanto por la situación y sostuvo que regresó antes de lo previsto "porque ya me sentía mejor". Pero sí cuestionó a Garay al manifestar que "es la primera vez que veo que presentarse a trabajar es un ilícito. Me parece un acto patriótico tomarse los menos días posibles de licencia". Además apuntó que la medida que dictó la concejal contra los secretarios de Gobierno y de Hacienda fue "compulsiva, sin trámite administrativo previo, lo que es una irregularidad. Esto ha sido a secas, de noche, de facto".

Renuncia de un edil

El jueves, ante el Concejo Deliberante, presentó su renuncia "indeclinable" el edil Mario Pacheco, exaliado del intendente. El concejal dijo sentir "vergüenza" por los conflictos que atraviesa la comuna y sostuvo que han sufrido un "avasallamiento institucional por parte de Castro". Por eso decidió dar un paso al costado.