Equilibrio. Ni Rueda ni Caselles se atacaron, pero sí respondieron sobre las acusaciones que viene de cada uno de sus respectivos sectores. El primero habló de unidad, pero dará pelea al que se pare enfrente.

 

No pintaba como una reunión más del Comité Central del bloquismo, ya que la previa venía cargada de acusaciones cruzadas entre los sectores de la presidenta Graciela Caselles y de Luis Rueda, titular de la Convención. Pero a la hora de los discursos, ambos evitaron la confrontación directa, aunque se lanzaron tiros por elevación de cara a las elecciones internas. Rueda resaltó que jugará por la conducción, que apunta a la unidad y dijo que "el que quiera interna, que venga que acá va a tener interna", en clara alusión a las versiones que indican que Caselles está fogoneando, por lo bajo, a un candidato rival. Por su parte, la presidenta dijo que "ha sido víctima de muchos ataques", pero ahí nomás aclaró que "como Luis". La referencia a las agresiones no es casual, ya que desde su espacio vienen manifestando que desde el lado del jefe de la Convención ejercen "violencia de género". Un punto que el propio Rueda desmintió al explicar "que todos tienen derecho a opinar y a marcar las diferencias y eso no quiere decir que sea violencia. Es hablar sin saber".

La interna bloquista se llevará a cabo en el segundo semestre de este año, pero los cruces entre los alfiles de Caselles y Rueda vienen desde el año pasado (ver recuadro) y la puja amenazaba con estallar anoche, en una reunión que fue copada por seguidores de ambos. En limpio, el presidente de la Convención dejó en claro que va a ir por la presidencia del Comité Central y que busca la unidad, tal cual había sido lo hablado con Caselles. "Que no aprovechen algunos vivos para generar internas", disparó Rueda. Si bien no mencionó nombres, todo indica que apuntó contra dirigentes como Pedro Medina y Gerardo Ledesma, quienes contarían con el aval de la presidenta partidaria, indicaron fuentes bloquistas. "Que los que quieran criticar que lo hagan, pero cuando estemos todos", expresó, a la vez que agregó que "hay algunos que tienen intereses personales".

No fue lo único que lanzó Rueda, dado que remarcó que "me preocupa cuando hablamos de violencia sin saber. Siempre he estado al lado de la mujer". Desde el espacio de Caselles viene esa acusación contra el titular de la Convención y sus seguidores. De hecho, hubo una bandera entre las mujeres casellistas que hacía referencia al tema y Rueda no dejó pasar la oportunidad para dejar en claro su postura.

La presidenta, por su parte, respondió a las críticas que señalan que fue la única que se ha beneficiado en el bloquismo. "Y la cantidad de concejales, diputados y cargos en la provincia, ¿todos los ocupa Graciela? No dejemos que nos mientan", destacó. También hizo mención a la acusación que señala que dirigentes de su espacio estaban jugando a favor de José Luis Gioja en la interna peronista. "A mí no me importa lo que pasa en otro lado. Me interesa mi partido", indicó.

 

Cruces y disputas
El año pasado, el entonces director de Protección Civil, Alfredo Nardi, pidió la renuncia de Caselles. El hoy concejal capitalino es un hombre cercano a Rueda. Tras las definiciones, la presidenta dijo que Nardi le faltó el respeto. Por otro lado, los diputados bloquistas acordaron que la presidencia de la bancada quedaría para Andrés Chanampa y la vicepresidencia alterna de la Legislatura para Edgardo Sancasani, funcionarios ligados al titular de la Convención. También hubo puja entre ambos sectores en los cargos del Tribunal de Cuentas y el IPEEM que le correspondían al partido.

En lo que va del año, Chanampa acudió a la Justicia por un video en su contra que se viralizó y apuntó contra personas ligadas a Caselles, además de manifestar que allegados a la presidenta apoyan la lista de José Luis Gioja en la interna peronista contra Sergio Uñac. Caselles dijo que echará a los afiliados que se metan en la interna de otro partido.