Profesional y coqueta. Es la imagen que dejó como directora en la escuela de educación especial de San Agustín, María Fernanda Ramos.

 

A María Fernanda Ramos, directora de una escuela de educación especial en Santa Lucía, relacionaron en Valle Fértil como la mujer de quien se enamoró Nelson Cuello, el sacerdote que renunció a esa condición el domingo de la semana pasada luego de oficiar la misa de las 20 en la Parroquia "Nuestra Señora del Rosario y San Agustín". Ante la consulta de DIARIO DE CUYO, María Fernanda respondió brevemente: "Estoy muy feliz, sabiendo que no dañé a nadie y muy agradecida del apoyo de la gente y el respeto de la Iglesia".

Ramos cumplió la misma función en la escuela de educación especial en San Agustín hasta el año pasado y es recordada por la comunidad por su dedicación al trabajo y también porque siempre fue muy cuidadosa de su imagen. "Las mujeres siempre nos fijamos como lucen las otras mujeres y ella siempre estaba radiante", indicó una periodista vallista.

Ramos no quiso agregar más del tema, argumentando "respeto a mis hijas y a la escuela de Educación Especial que conduzco", aunque no desmintió la versión que circula en el Valle.

Sólo quiero decir que estoy muy agradecida del apoyo de la gente y del respeto de la Iglesia

MARÍA FERNANDA RAMOS

De hecho, DIARIO DE CUYO realizó un sondeo en San Agustín tanto en personas involucradas en la comunidad de la parroquia como en aquellos que no son tan cercanos y la gran mayoría respaldo la decisión de Cuello. Es que si bien los tomó absolutamente de sorpresa, casi todos agradecieron o felicitaron que Cuello diera un paso al costado "antes de llevar una doble vida".

Al otro día de renunciar, Cuello concedió una entrevista para un medio de San Agustín. Metafórico, indicó que "el corazón tiene razones que la razón no entiende", "en un mundo donde reina la hipocresía opté por la verdad y honestidad" y "Valle Fértil me humanizó y permitió sentir".

Ramos, en tanto, tampoco optó por el hermetismo absoluto y en un par de oraciones afirmó que se siente bien con ella misma y agradeció el apoyo del Valle y del respeto de la Iglesia.