Los ánimos están bastante caldeados, aseguró a los presentes un productor rural muy conocido, entrando el jueves por la tarde en una reconocida empresa de venta de agroquímicos, fertilizantes, tractores y servicios, en Pocito. Es que a los inconvenientes que se están dando en los últimos tiempos de 2017, de aumentos en servicios básicos como la energía eléctrica y el gas, se le sumó una nueva suba de combustibles (el principal motor del campo argentino, que es de paso la fuerza económica que mueve a toda Argentina). Esto ya trajo aparejado, a inicio de una nueva campaña de hortalizas, y antes de la cosecha de uvas de vinificar tradicionales de mayor volumen y movimiento en San Juan, una incertidumbre mayor en quienes semana tras semana se levantan temprano para producir.

Las cámaras, agrupaciones, cooperativas y entidades, vienen capeando como pueden la situación. “La AFIP está terrible, no te dejan pasar una”, indicó uno de los presentes. “El Departamento de Trabajo también”, agregó un aceitunero del Quinto Cuartel. Cuando ya la conversación estaba entrando en calor, apareció en escena un agricultor al que el granizo le dañó más de 40 hectáreas de tomate para fábrica el martes pasado, y unos parrales de escasa superficie. Todos se quedaron callados… sabiendo la situación terrible que estaba viviendo el hombre. El productor sólo dijo: “Ayer estuve en la Fiesta de Santa Bárbara de Mogna… creo que no rezamos lo suficiente”.