El Frente Renovador-Unidos por una Nueva Alternativa, el espacio político que impulsó las precandidaturas presidenciales de Sergio Massa y José Manuel de la Sota, cerró ayer su congreso partidario en la ciudad bonaerense de Mar del Plata con un documento donde se postula como ‘oposición constructiva‘ y ‘garante de la gobernabilidad‘.
Los diputados nacionales Massa, Felipe Solá y el exgobernador cordobés De la Sota se expresaron ayer al mediodía con mensajes de unidad hacía adentro del movimiento, a poco más de un año de que se realicen las elecciones legislativas, y con cuestionamientos diversos hacia el Partido Justicialista (PJ) y el kirchnerismo.
En ese sentido, Massa criticó a los que ‘se apoderaron de un sello para justificar su permanencia en el poder‘, mientras Solá abogó para que no haya ‘nunca más un gobierno que no se banque el pensamiento diverso‘ porque, dijo, ‘los últimos años fueron de autoritarismo‘.
Los dirigentes llamaron a ‘abandonar las posiciones extremas que impiden el diálogo y la búsqueda de consensos‘. Massa, el jefe del Frente Renovador que fue funcionario del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner y mantiene buenos vínculos con la gestión macrista, advirtió en ese marco que ‘ser garantes de la gobernabilidad no es una decisión estratégica, es la responsabilidad ineludible de un espacio político con vocación democrática‘.
Asimismo, resaltó el ‘compromiso irrenunciable‘ que tomaron con sus votantes y alertó que ‘la gente no está pensando en las elecciones, está pensando en cómo llega a fin de mes‘. En un documento emitido al finalizar la jornada, el massismo señaló que si bien ‘la situación económica que debió enfrentar a principios de su mandato el gobierno era compleja‘, el rol del Frente Renovador ‘como espacio político y como oposición, es tener una actitud constructiva‘ para ‘marcar los errores y proponer soluciones alternativas‘.
El Frente cuestionó varias medidas económicas al señalar que ‘nos encontramos con un 34 por ciento de pobreza‘ e indicadores que ‘se agravaron en los últimos meses por el aumento de la inflación, por el tarifazo, el ’parate’ de la economía que significa la caída de las changas y la pérdida de empleo‘.
Asimismo, advirtió que ‘el repunte esperado para el segundo semestre no alcanzará para mejorar la situación social‘. Al respecto, rechazó ‘la teoría del derrame que guía las decisiones económicas del actual gobierno‘ y pidió ‘medidas urgentes para proteger al mercado interno y compensar la pérdida de poder adquisitivo‘.
Los massistas también cuestionaron al kirchnerismo al señalar que durante muchos años ‘intentó tapar el sol con la mano, ignorando la inseguridad y el narcotráfico, minimizando el problema inflacionario, subsidiando consumo irresponsablemente y alentando la confrontación a partir de un relato engañoso‘. ‘Argentina no necesita un nuevo relato‘ sino ‘un acuerdo económico y social que comprometa a todos los sectores de la sociedad‘, acotó.
El documento plantea, bajo una matriz opositora, que son ‘garantes de la gobernabilidad‘ aunque con propuestas propias, entre las que se destaca el fortalecimiento del mercado interno como pilar fundamental.
‘El Frente Renovador se plantea como un ‘partido moderno, republicano y plural‘; con un ‘compromiso irrenunciable‘ con sus votantes, que se trata de ‘gente que no está pensando en cómo llegar a las elecciones‘, explicitando así la intención de posponer el debate electoral por algún tiempo.
Cerrar la grieta, para Massa y sus aliados, significa ‘abandonar las posiciones extremas que impiden el diálogo y la búsqueda de consensos‘: ‘no queremos corrupción ni ajuste‘, sentencian. La tácita recomendación a la administración de Mauricio Macri para que deje de referirse a la ‘pesada herencia‘ del gobierno kirchnerista se encuentra en el punto que sostiene que ‘la responsabilidad de un gobierno es encontrar soluciones mirando hacia el futuro: todos los gobiernos, desde la vuelta de la democracia, heredaron situaciones difíciles‘. DyN y Télam

