Buenos Aires, 1 de agosto.-La historia comienza cuando un vecino denunció un auto abandonado en la vía pública, en Balbastro al 500, en Parque Chacabuco. Para los empleados de la Dirección de Seguridad Vial de la Ciudad se trataba de un operativo ordinario.

Fueron hasta el lugar y colocaron sobre el parabrisas del Fairlane un sticker que intimaba al dueño a sacar el auto en los próximos 10 días hábiles.

Nadie lo reclamó, entonces la Dirección pegó un segundo sticker y abrió un compás de espera de otros 15 días hábiles. Se cumplió el plazo y finalmente una grúa lo llevó al predio de la Dirección, en Barracas.

Recién entonces descubrieron las particularidades del auto. La primera, estaba blindado. Placas de acero en la carrocería, vidrios de seguridad y una luneta modificado, con un vidrio muy reducido. Entonces comenzaron a surgir las preguntas.

Y una parte de las dudas se disipó cuando chequearon los registros de dominio. De la chapa surgió que el auto es modelo 1972 y que el propietario es la Unión Obrera Metalúrgica (UOM).
"A los pocos días recibimos un llamado. Una persona se identificó como mecánico y nos dijo que la UOM le había encargado la restauración del auto, para después llevarlo al museo de San Vicente -la quinta donde vivieron Evita y Perón y donde ahora descansan los restos del General-", contó Pablo Martínez Carignano, de la Dirección de Seguridad Vial.

Según el relato del mecánico, como no le adelantaron dinero para el trabajo, lo dejó en la calle.