La Argentina y Brasil analizaron ayer la posibilidad de activar nuevas líneas de financiamiento para fortalecer el comercio bilateral, que alcanza los 30 mil millones de dólares anuales en una reunión a puerta cerrada en la que participó Marco Aurelio García, principal asesor de la presidenta, Dilma Rousseff.
Según el ministro de Desarrollo de Brasil, Mauro Borges, quien realizó su primera visita oficial a la Argentina tras reemplazar a Fernando Pimentel, ‘se analizaron posibilidades de financiamiento para fortalecer el comercio bilateral entre los dos países‘. También minimizó la discusión de otros temas como el acuerdo automotor o las trabas a las importaciones. De esta forma redujo el encuentro de más de tres horas a una reunión protocolar y de presentación formal el diálogo con los ministros de Economía, Axel Kicillof, y de Industria, Débora Giorgi.
En diálogo con la prensa, Borges señaló que tanto el tema de las trabas a las importaciones como el convenio automotor no fueron tratados en forma particular. A partir de lo expuesto por Borges, argentinos y brasileños no lograron consensuar políticas que reactiven el comercio bilateral afectado por una merma de la actividad en ambos países. Sobre las líneas crediticias se trabaja sobre la posibilidad de que el Banco Nacional de Desarrollo de Brasil le curse créditos a empresas argentinas para facilitar importaciones de bienes de capital. Esa línea tendría un monto de unos 2.000 millones de dólares.
