Primero fue Wado de Pedro, ministro del Interior, quien mandó a su entorno a comunicar que el presidente Alberto Fernández "no tenía códigos" por haberlo dejado afuera de una foto con Lula Da Silva y organizaciones de Derechos Humanos. Luego salió la ministra de Desarrollo Social, Victoria Tolosa Paz, a reafirmar su alineación con el albertismo y sugerirle a De Pedro que si no estaba de acuerdo, que diera un paso al costado. Y ayer se sumó un tercer ministro a la discordia, ahondando así la interna oficialista en el corazón del Gobierno nacional. En este caso fue el titular de la cartera de Seguridad, Aníbal Fernández, quien muy fiel a su estilo calificó de "un horror" y "una chiquilinada" la movida de su colega de Interior. "¿Desde cuándo el Presidente le tiene que dar explicaciones?", expresó en una entrevista con AM 750, para agregar que "un ministro no puede criticar públicamente a un Presidente y pretender ser resarcido. A un presidente peronista se lo acompaña. Todos los que se la pasan rompiendo las pelot… cada vez que pueden e inoculando bronca lo único que hacen es molestar".

