"No acabará en una crisis". Esto recalcó el jefe de Gabinete, Marcos Peña, al explicar las negociaciones con el FMI. "Es para mantener el "crecimiento", dijo, convencido de que las malas vivencias del pasado no tienen por qué repetirse.

 

 

Tras su primer contacto con el director del Departamento del Hemisferio Occidental, Alejandro Werner, el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, adelantó ayer en Washington que el Gobierno argentino "pedirá un acuerdo financiero "stand by" de alto acceso" al FMI en la reunión que mantendrá hoy en Washington con la jefa del organismo multilateral, Christine Lagarde.

La negociación de la delegación argentina en Washington buscará definir el monto del préstamo, que los analistas sitúan en torno a 30.000 millones de dólares, cifra que cubriría el pago de deuda hasta fines de 2019.

Lo que ya se sabe es que se trata de un Acuerdo Stand-By (SBA), la modalidad de crédito más habitual, pero que supone una mayor intervención de la institución en las políticas económicas del país a diferencia de una Línea de Crédito Flexible (FCL), considerado el menos exigente ya que no conlleva condiciones ni revisiones del Fondo para realizar los sucesivos desembolsos.

En principio, se instaló en los medios que se trataría de un préstamo de línea flexible y de carácter precautorio, con la opción de hacer los desembolsos efectivos en caso de necesitarlos.

La firma de acuerdos de este tipo (stand by) "duran típicamente cerca de seis semanas", por lo que el entendimiento se podría rubricar en los primeros días de julio próximo, señaló Dujovne a través de un comunicado.

La agenda que desarrollará hoy el ministro de Hacienda en Washington comienza a primera hora con una reunión con el subsecretario de Asuntos Internacionales del Departamento del Tesoro de EEUU, David Malpass. La Casa Blanca cuenta con la mayoría de votos en el seno del consejo directivo del FMI, cuya decisión resulta fundamental para la aprobación.

En horas de la tarde el ministro se encontrará con Christine Lagarde para oficializar el pedido de la Argentina.

La modalidad de crédito del FMI denominada "stand by" contempla plazos de entre 12 y 36 meses y está destinada a solucionar problemas transitorios de las economías, como desequilibrios en la balanza de pagos o pérdida de reservas.

El monto de esta línea se rige por una combinación de diversos factores, como la necesidad de financiación, la capacidad de pago y un seguimiento del país respecto del uso de esos recursos.

Mientras Dujovne anunciaba desde Washington las características del crédito que busca Argentina, el jefe de Gabinete, Marcos Peña, explicaba en la Casa Rosada que el pedido de ayuda al FMI "es para que nos haga menos vulnerables, para no depender de una sola fuente de financiamiento".

El crédito del FMI "va a ser enmarcado en una convocatoria para construir consensos entre todos los sectores políticos, empresariales, sindicales, sociales y ciudadanos", agregó Peña durante una rueda de prensa.

Peña, afirmó que la Argentina "está en perfectas condiciones para superar esta transición política y económica sin traumas", aseguró que hasta el momento no hubo "ningún planteo ni condicionamiento" del FMI para negociar un préstamo al país y garantizó que habrá "transparencia" a lo largo de esas conversaciones.

En este contexto, todavía de incertidumbre, la cotización del dólar continuó operando en alza, tanto en el mercado minorista como en el mayorista, a pesar de que el Banco Central negoció 600 millones de dólares en el mercado de futuros con el objetivo de tener bajo control a la divisa.

En tanto, el presidente Mauricio Macri recibió el respaldo de su principal socio comercial en la región Brasil, además de Chile, EEUU, España y Japón ante su decisión de iniciar negociaciones con el organismo financiero internacional.

El presidente de Brasil, Michel Temer, a través de un mensaje que hizo público en las redes sociales expresó que "la política económica del presidente Macri es una política de responsabilidad, de reformas para el crecimiento, sustentado en el desarrollo de la Argentina. Tenemos plena confianza en ese cambio".

La Bolsa subió 6,21%

La Bolsa porteña marcó ayer una fuerte alza de 6,21%, hasta 27.907,92 puntos, con lo que cortó una racha negativa de seis ruedas consecutivas en baja. A pesar de esta mejora, el índice líder acumula un retroceso de 5,99% en lo que va de mayo y de 7,18% respecto a la última rueda de diciembre pasado.

 

>>  De qué se trata esta modalidad "stand by"   

 

El acuerdo financiero "stand by de alto acceso" que pedirá el Gobierno al FMI tiene como principal objetivo solucionar problemas transitorios, como los relacionados con la balanza de pagos, y son de carácter precautorio, con la opción de hacerlos efectivos en caso de necesitarlos.

Esta modalidad de crédito del FMI contempla plazos de entre 12 y 36 meses; y el monto de esta línea se rige por una combinación de diversos factores.

En su página web, el organismo explica que "todos los países miembros que enfrenten necesidades de financiamiento externo son elegibles para acceder a un acuerdo stand by, con sujeción a las políticas del FMI".

La duración de este tipo de acuerdos "es flexible, y generalmente abarca un período de 12 a 24 meses y un plazo máximo de 36 meses, acorde con la necesidad de atender problemas de balanza de pago a corto plazo.

Asimismo, aclara, "el acceso a los recursos financieros del FMI en el marco de un Acuerdo Stand-By se guía por la necesidad de financiamiento del país, su capacidad de pago y su historial en el uso de los recursos del FMI".

Dentro de esas directrices, el acuerdo "brinda un margen de flexibilidad en cuanto al monto y la oportunidad del préstamo para contribuir a satisfacer las necesidades de los países prestatarios". Se trata de un "tipo de servicio de aseguramiento frente a necesidades de financiamiento potenciales muy cuantiosas" que se emplean "cuando los países no tienen intención de utilizar los montos aprobados, pero conservan la opción de hacerlo si llegaran a necesitarlos".