El ministro de Defensa Luis Petri anunció que hoy desembarcarán las Fuerzas Armadas en la ciudad santafesina de Rosario: “Hay que hacerles la vida imposible a los que cometen delitos”.

En una conferencia de prensa ofrecida ayer por la mañana, el funcionario dijo que en las próximas 24 horas arribarán oficiales militares y equipamiento para brindar apoyo logístico al combate contra el “narcoterrorismo” dentro de la Ley de Seguridad Interior.

Ante la seguidilla de crímenes conmocionantes en Rosario, ayer los ministros de Defensa, Luis Petri y de Seguridad, Patricia Bullrich, brindaron una conferencia conjunta en Rosario, junto al intendente Pablo Javkin y el gobernador Maximiliano Pullaro.

“Las Fuerzas Armadas van a trabajar en el transporte estratégico y táctico. También con los elementos de comunicaciones, así como los de arsenales y de intendencia. Estamos absolutamente convencidos de que vamos a derrotar al narcotráfico”, sostuvo el ministro de Defensa.

“En las próximas 24 horas estará llegando personal de las Fuerzas Armadas y con ellos vehículos, logística y comunicaciones para posibilitar el auxilio y la cooperación tanto con las Fuerzas de Seguridad nacionales como la Fuerza de Seguridad provincial”, agregó.

“El Presidente de la Nación nos ha encargado a Petri y a mí ser los que llevemos adelante, junto a las autoridades de Santa Fe, una lucha sin cuartel para que Rosario quede liberada de narcocriminales”, sostuvo Bullrich.

El Gobierno de Javier Milei espera solicitar al Poder Judicial que aplique a estos delitos la tipificación de la Ley Antiterrorista. Además, quieren enviar al Congreso un proyecto de “Ley antibandas”, que sigue el modelo aplicado en Italia, EEUU y El Salvador. “Hay que terminar con el hormiguero y no ir hormiga por hormiga”, advirtió Bullrich, que ayer recibió a fuerzas federales en Rosario.

Este primer desembarco de fuerzas federales fue acotado. Bullrich los recibió en una estación de servicio. Había un grupo de la Prefectura, otro de Gendarmería y otro de Seguridad Aeroportuaria.

La participación de las Fuerzas Armadas se encuentra en total conformidad con el marco legal establecido. En este contexto, el artículo 27 de la Ley de Seguridad Interior establece que el Ministerio de Defensa puede disponer el apoyo de las Fuerzas Armadas en operaciones de seguridad interior, específicamente en áreas como arsenales, transporte y comunicaciones, cuando sea solicitado por un comité de crisis.

 

Helicóptero con visión nocturna

Aunque el detalle de la cantidad total de efectivos de las Fuerzas Armadas que llegará a Rosario se mantiene en reserva para no alertar a las bandas criminales, se espera que por estas horas arriben unos 100 vehículos militares a la ciudad, que estarán compuestos por camiones de comunicaciones, combis, colectivos y hasta unidades de vigilancia ligera.

En este sentido, se espera que el Ejército o la Fuerza Aérea Argentina (FAA) también puedan aportar un helicóptero Bell 212-412 para control aéreo. Estos portan cámaras con visión nocturna que facilitarán los rastrillajes durante la madrugada. “La Gendarmería tiene 13 helicópteros fuera de servicio, el estado de situación es complejo”, aseguraba una fuente para graficar la necesidad de contar con el apoyo de las fuerzas armadas. A su vez, se espera la entrega de un vehículo no tripulado para monitoreo aéreo.

Las acciones a coordinar contarán con un representante del Estado Mayor Conjunto en el Centro de Planeamiento y Control de la Subsecretaría de Seguridad Interior. Petri tiene la idea de aplicar modificaciones a la normativa para que las FFAA puedan actuar ante agresiones externas de organizaciones terroristas.

Luego de cuatro asesinatos a manos de sicarios, Rosario se encontraba paralizada: diversos sectores decidieron realizar medidas de fuerza, como precaución ante la inseguridad y para reclamar protección frente a la avanzada de la violencia narco.

En las últimas horas se vieron afectadas la circulación de colectivos, la atención en las estaciones de servicio, la atención en centros de salud y las clases en escuelas públicas; también en horario nocturno se suspendieron el servicio de taxis y la recolección de residuos.

El primero de los crímenes en Rosario fue el del taxista Héctor Figueroa, de 43 años, que fue acribillado de nueve tiros. Sospechan que el autor de los disparos fue un sicario y que el asesinato sería un método de protesta contra requisas en unidades carcelarias. La serie de atentados se cobró también la vida de otro conductor del servicio de transporte de pasajeros, Diego Celentano, de 32 años. Mientras que en los últimos días también fue asesinado el playero de la estación de servicio Bruno Bussanich, de 25 años, y murió el colectivero Marcos Daloia (39 años), cuando un gatillero se subió a la línea K y le disparó en la cabeza.

La medida de fuerza que llevan a cabo los choferes de colectivos urbanos desde el pasado jueves llegará a su fin. El gremio UTA Rosario dio a conocer que se restablecerá el servicio paulatinamente ayer desde el mediodía, tras el sepelio de su compañero asesinado, Marcos Daloia.