Ricardo Barreda volvió a la casa de La Plata donde en 1992 asesinó a su mujer, a sus hijas y a su suegra. El odontólogo, de 82 años, acompañó a un equipo de técnicos que están produciendo un documental sobre la masacre.

 

Según trascendió, la recorrida por la vivienda de calle 48, entre 11 y 12, se realizó con autorización de la Corte Suprema provincial. De acuerdo a la información, el cuádruple femicida "estuvo varias horas" en la casa. Allí guió a las cámaras por cada rincón, recordando los crímenes que cometió.

 

Barreda llegó acompañado por "un director de fuerte repercusión en el país", tres técnicos de filmación, un funcionario de la secretaría de Seguridad de la Corte bonaerense y cuatro policías de la comisaría primera. Dos oficiales de la Policía Local hicieron una guardia en la puerta.

 

La producción se maneja con absoluta reserva: de hecho, los vecinos del barrio, que no sabían nada, se alertaron al ver movimientos en la vivienda yllamaron al 911 por temor a una intrusión.

 

 

De todos modos, se pudo acceder a un material fotográfico que se realizó durante esa misma jornada. El contenido fílmico formaría parte de un documental para un canal de aire.

 

La vieja casona, vacía desde hace años y con un fuerte deterioro, se encuentra en medio de una disputa judicial por la sucesión y un proceso de expropiación que nació a partir de una iniciativa para utilizarla como centro dedicado a la prevención de violencia de género.

 

 

Por ese motivo es que el equipo de filmación debió evitar cualquier tipo de alteración en el lugar. Impacta ver el consultorio de Barreda, detenido en el tiempo, con el sillón de odontólogo y todos los elementos de su uso profesional. Allí mismo, uno de los diplomas, de un curso realizado por Barreda en 1963. 

 

 

La cocina, aún con utensilios arriba de la mesa y vajilla sobre la mesada. Una tele sobre una mesa con cajones y colgado de la pared un reloj que quedó clavado a las 12.45. Afuera, en una entrada para autos, un DKW descansa bajo una parra seca.

 

Fue en esa casa que el domingo 15 de noviembre de 1992 Barreda mató a escopetazos a su esposa, Gladys McDonald (57 años), a su suegra, Elena Arreche (86), y a sus dos hijas, Cecilia (26) y Adriana (24). El odontólogo fue condenado a prisión perpetua en 1995 y obtuvo la libertad condicional en diciembre de 2015.

 

En ese momento, la Sala 1 de la Cámara de Apelaciones de La Plata le otorgó ese beneficio al odontólogo que cumplía su condena en la Unidad Penal 25 de Olmos.

 

Barreda fue trasladado a una vivienda de la localidad bonaerense de Tigre, donde cumpliría la pena en libertad y en soledad. Conseguir un domicilio fue la condición que le permitió dejar el penal. Y fue un amigo quien le cedió un departamento.

 

 

Ya había estado libre. En 2014 volvía a la cárcel, tras casi cuatro años en libertad, luego de que la Justicia considerara que los problemas de pareja que tenía con su ex novia, Berta André, ponían a la mujer en una situación riesgosa y lo devolvía a la Unidad 25 de Olmos.

 

 

Tras la condicional de 2015 y una breve estadía en la casa de ese amigo, pasó más de un año internado en un hospital de Pilar.

 

Fuente: Clarín.-