La presidenta Cristina Fernández de Kirchner subrayó ayer que Argentina tiene un índice de pobreza que está “por debajo del 5 por ciento” y que el nivel de indigencia se ubica “en 1,27 por ciento”, al hablar ante la Organización las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en Roma, la capital italiana.
“Es una combinación de políticas muy fuertes, muy activas, que nos han permitido hoy tener un índice de pobreza por debajo del 5 por ciento, y también de indigencia del 1,27 por ciento, y convertirnos en uno de los países más igualitarios”, aseveró Fernández de Kirchner, al participar ayer de la 39 reunión de la FAO.
“Agradezco que Argentina haya sido premiada por sus resultados en la lucha contra el hambre, pero no sólo hemos tenido un
programa alimentario, hemos tenido un proyecto de país, un modelo de sociedad más equitativa, más justa, más igualitaria”, aseguró Cristina tras recibir de parte de la FAO una distinción por cumplir con el primer Objetivo del Milenio, que tiene como meta la reducción del hambre.
El discurso de la primera mandataria generó la reacción crítica de dirigentes sindicales que salieron a contradecir los índices oficiales del Instituto Nacional de Estadísticas y Censo (Indec) y señalaron que la pobreza en el país ronda el 27 por ciento. Los últimos resultados del Indec datan del primer semestre de 2013, hace dos años, cuando la pobreza arrojó un 4,7 por ciento y un 1,4 de indigencia. El coordinador del Observatorio Económico y Social de la CGT opositora Jorge Sola, refutó ayer los datos de pobreza presentados por la Presidenta en Roma, al asegurar que la medición de la central moyanista ronda el 27,8 por ciento de la población y plantea “diferencias profundas” respecto al dato oficial de un 5 por ciento mencionado ayer por la presidenta en Roma.
Durante un discurso de 38 minutos ante la 39 Asamblea de la FAO, Cristina dijo que “el mejor antídoto en la lucha contra el hambre y la pobreza” es “un modelo de sociedad, más equitativa, más justa y más igualitaria” aplicado en Argentina. La presidenta sostuvo que los “sectores más vulnerables” de la sociedad “deben ser ayudados por el Estado” y reclamó que se instrumenten “regulaciones globales” para evitar que “los alimentos se convierten en un tema de especulación económica” en el mundo.
“Así como los subsidios y las barreras para-arancelarias no permiten la libre competencia en materia alimentaria, los alimentos se convierten también en un tema de especulación. En mi país, de acuerdo a informes, hay reservas del 60 por ciento de soja a nivel global. Debería haber regulaciones globales para que ésto no ocurra. Pedimos que la especulación tenga regulación, como otras tantas cosas en el mundo”, dijo.
DyN y Télam

