La presidenta Cristina Fernández intentará este jueves llevar agua para su molino de la mano de los miles de radicales que sienten que se han quedado sin partido tras la alianza construida por el titular de la UCR, Ernesto Sanz, con el líder del PRO, Mauricio Macri.
La mandataria asistirá mañana jueves a la clausura del Congreso Nacional del Radicalismo Popular, movimiento que encabeza el exlegislador de la UCR Leopoldo Moreau, con el objetivo de agrupar a los sectores de ese partido disconformes con el acuerdo con Macri. Así, un encuentro que nació de repente como una rebeldía destinada a quedar como una anécdota más, se transformó del día a la noche en la noticia política de la semana y que, de seguro, marcará a fuego el rumbo de la campaña.
Según se supo anoche, la jefa de Estado hablará en el acto que se realizará en Parque Norte, donde se darán a conocer las conclusiones del Congreso que se reunirá hoy en el centro porteño.
El congreso de los radicales disidentes nació con la idea de construir un polo que contenga a aquellos sectores que “no renuncian a los principios históricos” de la UCR.
El primero que tentó públicamente a los “radicales enojados” a cruzarse de bando fue Alberto Fernández.
El jefe de Gabinete se mostró “convencido” de que “esa gente no se va a quedar callada la boca” y que “buscará un ámbito de discusión, y que ese ámbito de discusión puede ser nuestra propuesta política. Yo aprendí a ser frentista con Juan Perón, y no voy a cambiar de carril”, concluyó Fernández.
El encuentro, convocado por intendentes, legisladores, dirigentes y referentes de movimientos sociales, tendrá lugar hoy en el ND Ateneo y tiene como objetivo “contener y representar a los miles y miles de radicales que a lo largo y a lo ancho del país no sólo han reaccionado repudiando la decisión de un sector de la dirigencia de encolumnarse detrás de Mauricio Macri, sino para hacer un aporte a la construcción política en la Argentina”, afirmó Moreau.
Moreau, que como dirigente alfonsinista fue diputado y senador por la UCR, adhirió a las ideas del kirchnerismo tal como lo hiciera Julio Cobos, otrora un radical K que se convirtió en el primer Vicepresidente de Cristina de la mano de la transversalidad que proponía Néstor Kirchner. Y aunque aquel ensamble no terminó bien, Moreau no quedó en el pasado como Cobos. Este dirigente histórico actualmente es una figura habitual en varios actos oficiales de Cristina. Su exyerno, Leandro Santoro, expresidente de la juventud radical porteña, fue designado el 8 de abril último subsecretario para la Reforma Institucional y Fortalecimiento de la Democracia que depende directamente de la Jefatura de Gabinete de la Presidencia de la Nación
El diputado del Movimiento Nacional Alfonsinista, Eduardo Santín, señaló que “apostamos al circuito virtuoso que permitió desendeudar a la Argentina y mirar a los hermanos latinoamericanos, y por eso queremos conformar un bloque regional fuerte porque nosotros miramos a la Argentina como Yrigoyen y Alfonsín”. En ese contexto, Santín dijo: “No estamos predispuestos a volver a votar un modelo como el de Fernando de la Rúa”. Fuente: DyN.

