Propios y extraños esperaban un áspero discurso de condena a los fondos buitres en el foro internacional más importante del mundo. Pero la dureza del discurso de la Presidenta argentina sorprendió a todos en la 69 Asamblea Anual de las Naciones Unidas.

Cristina Fernández llamó ayer ‘terroristas económicos‘ a los ‘fondos buitres‘ que acosan a su país, pero pese a crudeza de su denuncia reafirmó la vocación de pago de la Argentina y pidió a la ONU que se apruebe un nuevo marco legal para regular las renegociaciones de deuda.

‘En épocas de buitres económicos y halcones de guerra necesitamos más palomas de la paz y respeto al derecho‘, sentenció.

Para hilar todos los temas que tocó durante su discurso, lo primero que hizo la Presidenta fue destacar ante la asamblea que Argentina puede ser considerada ‘un triple leading case” (triple caso testigo) por tener que enfrentar situaciones particulares en materia económica y financiera (fondos buitres); en terrorismo y seguridad (dos atentados) y en términos de fuerza e integración territorial (la cuestión Malvinas).

‘No son sólo terroristas los que ponen bombas, también lo son los que desestabilizan la economía de un país (…) a partir del pecado de la especulación‘, dijo Cristina que acusó a los fondos especulativos, entre otras cosas, de amenazar, hostigar, calumniar y provocar rumores e infamas “desde lo personal hasta lo financiero” y de obstruir ‘el cobro de quienes confiaron en Argentina‘.

La Presidenta reiteró que Argentina ‘pagará‘ a pesar de las ‘amenazas‘ de los fondos especulativos y celebró que la Asamblea General optara por ‘tomar el toro por las astas‘ para tener ‘antes de la próxima asamblea‘ un nuevo marco regulatorio, en referencia a la aprobación.

En Nueva York, Fernández de Kirchner denunció en varias ocasiones que Argentina está siendo ‘acosada‘ por los fondos buitres ‘‘con la complicidad del sistema judicial de este país‘ (por Estados Unidos), y mencionó en concreto al juez federal que instruye el caso en un tribunal de Nueva York.

‘No faltará un juez como (Thomas) Griesa que diga que eso no vale nada y quiera aplicar tasas usureras para desangrarnos‘, dijo la Presidenta, y denunció que quieran ‘tirar abajo‘ la reestructuración de deuda ‘que tanto trabajo costó a los argentinos‘.

Esos fondos, dijo Fernández, se dedican a comprar títulos de países en suspensión de pagos para después ‘entablar juicios‘ y obtener ganancias ‘exorbitantes‘, llegando en este caso a buscar una rentabilidad ‘del 1.608 por ciento en cinco años, en dólares‘.

‘Díganme si hay alguna empresa que logre algo así, por eso se les llama fondos buitres‘, añadió la Presidenta. Recordó que después del cese de pagos de 2001 su país ‘tuvo que arreglárselas como pudo‘ para reestructurar su deuda.

‘Desde 2003 hasta la fecha hemos pagado más de 190.000 millones de dólares y hemos cerrado los acuerdos para cancelar su deuda con el FMI y el Club de París.

Cristina confió en que la Asamblea General apruebe ‘con prontitud y celeridad‘ un nuevo convenio multilateral que regule las reestructuraciones de deuda soberana ‘para que a ningún otro país le pase lo que le está pasando a la Argentina‘.

Por otro lado, se sumó a las voces de otros países que exigen una reforma del sistema de Naciones Unidas al considerar ‘una paradoja‘ que la Asamblea General ‘tenga que pedir permiso‘ para entrar en el Consejo de Seguridad.

En una férrea defensa del multilateralismo, dijo que mientras valga más el voto de los cinco países permanentes con poder de veto que el de Costa de Marfil, Ghana, Kenia, Egipto o Argentina, ‘nada se va a solucionar‘.

Acto seguido, la Presidenta dijo que mientras no se produzca esa reforma ‘sólo habrá discursos‘ y no se podrán solucionar otros temas pendientes como el conflicto que mantiene Argentina con Reino Unido por la soberanía de la islas Malvinas. DyN, Télam.