El vicepresidente Amado Boudou se convirtió ayer en centro del debate en el recinto del Senado y en blanco de las críticas de la oposición, que reclamó su alejamiento del cargo hasta que la Justicia resuelva su situación en el caso Ciccone, al reaparecer de improviso para presidir la sesión en el Senado.
La oposición volvió a mostrar cierta articulación en el armado de la estrategia parlamentaria de ayer cuando en la reunión de Labor Parlamentaria se enteró que Boudou presidiría la sesión especial -según trascendió, por orden de la presidenta Cristina Fernández- para escuchar el informe del jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, y decidió: primero, no dar quórum; luego, hacer planteos de privilegio y, por último, retirarse del recinto.
La semana pasada se había informado que el Vicepresidente iba a viajar el miércoles a Bogotá para asistir hoy a la reasunción del presidente Juan Manuel Santos.
Apenas comenzó la sesión, el jefe del bloque kirchnerista, Miguel Pichetto, buscó frenar la jugada opositora al sostener que el oficialismo no pensaba hacer lugar al tratamiento de ningún otro tema que no fuera el informe de Capitanich, ante la movida opositora de agitar el pedido de apartamiento de Boudou del Cuerpo, por su procesamiento en la causa Ciccone. Pero la oposición, primero, en la voz del jefe de los senadores radicales, Gerardo Morales, se escudó en la cuestión de privilegio para recordar que Boudou nunca contestó la nota de la UCR y el FAP-UNEN por la cual se lo instaba a pedir una licencia en su cargo. Y, después, anunció que iba a presentar un proyecto de resolución para promover la suspensión de Boudou al frente del Cuerpo.
‘Mientras, usted está procesado; usted, anda de joda con La Mancha de Rolando‘, le enrostró Morales a Boudou, quien se encontraba en el estrado del recinto imperturbable, para después decirle que ‘se ha roto la confianza con el cargo que ejerce‘ y le recordó que el Vicepresidente ‘no sólo representa al Frente Para la Victoria, sino a todo el pueblo argentino‘. A su turno, el jefe del Frente Cívico de Córdoba, Luis Juez, se dirigió a Boudou y afirmó que ‘su presencia en la sesión genera un nivel de incomodidad intolerable‘, para luego dejar en claro que ‘yo no estoy de acuerdo con su conducta‘ y adelantar que no bajará a la próxima sesión si está presidida por Boudou.
Después, el socialista Rubén Giustiniani le pidió ‘un gesto, un paso al costado hasta tanto el juez (Ariel) Lijo determine su culpabilidad o su inocencia‘ porque ‘su presencia obstruye el normal funcionamiento de la Justicia‘. En sintonía, el senador del peronismo disidente Adolfo Rodríguez Saá acusó a Boudou de haber invertido el apotegma de Perón de ‘Primero, la Patria después el movimiento y por último los hombres‘, por el de ‘primero, los hombres; después, la política y, por último, la patria‘. En tanto la jefa del bloque macrista, Gabriela Michetti, señaló que además de producir leyes y control de la gestión, los legisladores tienen la función de representar a la gente que ‘en este momento siente desconfianza‘ en Boudou. Tras verter sus argumentos en rechazo de la presencia de Boudou, la oposición se retiró del recinto mientras iniciaba su exposición el senador del FPV Pablo González. En tanto el jefe del bloque oficialista, Miguel Angel Pichetto, en un escueto discurso, sostuvo que el pedido de alejamiento hecho por la oposición ‘no es materia decisoria del Senado‘ sino del ‘Poder Ejecutivo‘. (DyN).

