Británicos. Pilotos de la Real Fuerza Aérea Británica que vinieron a colaborar con la búsqueda del submarino se alojan en un céntrico Hotel en la ciudad de Comodoro Rivadavia.

 

 

Mientras fuentes de Defensa afirman que cada país solventa sus propios gastos para colaborar en el operativo del submarino argentino, se difundió que el costo del combustible para el traslado de un avión estadounidense puede costar unos dos millones de dólares, según cálculos.

Varios países se sumaron a las operaciones de búsqueda y rescate del submarino ARA (por Armada de la República Argentina) San Juan, que desde hace una semana perdió todo contacto con las bases navales. Según informaron fuentes del Ministerio de Defensa a medios argentinos, la inapreciable ayuda no tendrá un costo económico para la Argentina.

Cada país se solventa sus propios gastos, ya sea el traslado de los barcos y aeronaves, el alojamiento y gastos del personal, aseguraron las fuentes del área de Defensa y de las propias fuerzas, al valorar el gesto de los gobiernos de Estados Unidos, Gran Bretaña, Brasil, Francia, Alemania, Perú, Chile, Uruguay y Colombia.

Y no se trata de montos menores. Dos millones de dólares es el costo del combustible, ida y vuelta, para el traslado del avión Galaxy C-5, uno de los más grandes de la fuerza aérea norteamericana, que llegó a Comodoro Rivadavia desde Honolulu. El día anterior había llegado de Estados Unidos otra aeronave similar y, más tarde, arribaron dos Boeing C-17 Globemaster III.

En el caso del Galaxy C-5 la hora de vuelo tiene un costo de 36.000 dólares. El propio gobierno norteamericano, indicaron fuentes aeronavales, asumió el costo de la contratación de grúas para bajar del avión las unidades de rescate submarino transportadas. "Esta voluntad internacional se corresponde con la imagen que despierta hoy la Argentina en el mundo. Tal vez el gesto no hubiera sido tan extendido en otro tiempo", arriesgó una fuente oficial.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pidió a través de su cuenta de Twitter "que Dios esté con los 44 tripulantes" del submarino de la Armada Argentina desaparecido. "Hace tiempo que di la orden de ayudar a Argentina con la misión de búsqueda y rescate de su submarino desaparecido. 44 personas a bordo y no queda mucho tiempo. ¡Que Dios esté con ellos y con el pueblo de Argentina!", tuiteó el mandatario estadounidense.

En tanto, el presidente Mauricio Macri dialogó ayer telefónicamente con su par ruso, Vladimir Putin, quien puso a su disposición un buque oceanográfico de alta complejidad para que se sume al operativo de búsqueda del Submarino ARA San Juan, desaparecido desde el miércoles pasado, informó la Cancillería.

En la conversación, los mandatarios "acordaron que los ministros de Defensa de ambos países conversarán sobre la implementación de esta colaboración rusa", según se precisó. Tras agradecerle el ofrecimiento, Putin le adelantó que "ponía a disposición inmediata un buque oceanográfico de alta complejidad, de gran utilidad para este tipo de operaciones", informó la Cancillería.

La solidaridad internacional ha dado lugar a escenas impensadas hasta hace poco, como un avión de la fuerza aérea del Reino Unido de Gran Bretaña -país con el que Argentina entró en guerra en 1982 por las islas Malvinas-, que ayer aterrizó en Comodoro Rivadavia, puerto del sur de

Argentina desde donde parten buques y aviones a la búsqueda del ARA San Juan.


Agencias


Rezando

 

Cientos de personas se congregaron ayer por la tarde en la entrada de la base naval de Mar del Plata, donde rezaron el rosario para pedir "la pronta aparición con vida de la tripulación y el submarino ARA San Juan". Participaron vecinos que pasaban por la zona y personas que se habían acercado a pegar carteles.


"Plena confianza"
 

Amigos de Jorge Bergallo, uno de los 44 tripulantes del submarino desaparecido, están convencidos de que todos los marineros que viajan en la nave "son excelentes profesionales" y que "van a volver en cualquier momento". "Sabemos que van a venir, tenemos plena confianza", cuenta Diego, amigo de Bergallo.