Maquinistas nucleados en el gremio La Fraternidad realizaron ayer un paro sorpresivo que según dijeron fue convocado en reclamo del pago del aguinaldo, pero el gobierno lo atribuyó a la instalación de cámaras de seguridad en las cabinas, mientras por la noche se produjeron varios incidentes en la cabecera de Constitución.

La huelga se inició al mediodía y afectó el servicio en las líneas Mitre, Sarmiento, San Martín, Roca y Belgrano Sur. La medida de fuerza afectó a unos 800.000 pasajeros, según estimaciones oficiales, muchos de los cuales debieron afrontar largas filas y esperas prolongadas para ascender a colectivos repletos.

Cerca de las 19.30 comenzaron a producirse incidentes, cuando un grupo de personas lanzó piedras contra la puerta de ingreso y comercios y encendieron fogatas, por lo que cerca de las 20 arribó la Guardia de Infantería de la Policía Federal para intentar desactivar la protesta y detuvo a 16 personas.

Por su parte, el ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo, repudió el paro de trenes alegando un ‘falso‘ argumento de parte de los dirigentes de La Fraternidad, a la que ‘responsabilizó‘ tanto por los trastornos sufridos. Según dijo, ‘esto se originó a propósito de una decisión que tomamos, que es colocar cámaras de filmación en las cabinas de los motorman‘, y denunció que la primera formación que debía salir de Castelar con este dispositivo, ‘no pudo hacerlo‘ por la actitud gremial. Randazzo anunció que hoy harán una presentación judicial contra el titular de La Fraternidad, Omar Maturano, y el gremio, en general, pasajeros por un problema que no existe‘, subrayó.