
La candidata a Diputada por el oficialismo en la Ciudad de Buenos Aires, Elisa Carrió, fue una de las últimas en votar. Llegó a la escuela cerca de las 17, y no pudo evitar el caso Maldonado: "Uno no puede estar feliz" dijo, pero resaltó que "la elección fue tranquila y en paz en todo el país".
Después de sus polémicos dichos en relación con el joven que apareció muerto en el río Chubut el martes pasado, Carrió se refirió brevemente al tema. "No quiero que se interprete que puedo hacer un uso político del caso. Rezo por él, Dios lo tiene en sus manos. No voy a hablar más de eso, cuando tenga que hacerlo voy a decir todo", aseguró.
La líder de la Coalición Cívica remarcó además que hizo esas declaraciones sobre Maldonado porque "solo quería que aparezca con vida, si había una posibilidad, confiaba en ella pero lamentablemente no fue posible".
La Diputada llegó después de almorzar en la Quinta los Abrojos con el presidente Mauricio Macri y varios integrantes del Gabinete Nacional. Los máximos representantes de Cambiemos hicieron una previa en la estancia que el jefe de Estado tiene en Los Polvorines. El hecho fue leído como un gesto de acercamiento tras la polémica por el caso que sacudió al país y se metió de lleno en la elección.
