El mejor amigo y confidente de Anahí Benítez, la chica que apareció asesinada y enterrada en la reserva Santa Catalina de Lomas de Zamora, complicó la situación de uno de los detenidos, Marcos Esteban Bazán, al asegurar que una tijera suya que estaba en poder de la víctima desde febrero pasado es la que apareció en la casa del imputado el día de su detención.

 

El testigo, de 16 años, fue convocado a ampliar su declaración testimonial por la fiscal a cargo de la causa, Verónica Pérez, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 2 de Femicidios de Lomas de Zamora.

 

El testimonio estuvo centrado en una tijera que fue secuestrada durante el allanamiento realizado en la casa que Bazán (34) tiene en el predio de Santa Catalina, el día de su detención.

 

Esa tijera tiene escrito el nombre del testigo, quien ayer explicó en la fiscalía que había olvidado ese útil escolar en la casa de Anahí en febrero pasado.

 

Para probarlo, el propio adolescente entregó a la fiscal la captura de pantalla del chat de WhatsApp en el que la propia Anahí le decía "te olvidaste la tijera y un peine" y, además, aportó la foto que su amiga le envió de esos objetos con ese mensaje.

 

Cuando fue indagado, Bazán aseguró que esa tijera la había encontrado en una caja de objetos perdidos en un colegio de Lanús donde trabajó antes de su empleo actual como vigilador en el Hospital Gandulfo.

 

"La única manera de que esa tijera que desde febrero estaba en poder de Anahí apareciera en la casa de Bazán es que la chica estuvo en ese sitio", dijo a Télam una fuente judicial.

 

El abogado de Bazán, Lucio de la Rosa, afirmó en varias oportunidades que la casa de su cliente no tiene medidas de seguridad y que no se puede descartar la posibilidad de que alguien haya ingresado o llevado a Anahí cuando el imputado estuviera fuera de su hogar.

 

Sin embargo, para los investigadores de la fiscalía, la versión que dio Bazán sobre la tijera es "un indicio de mendacidad".

 

Los voceros indicaron que la fiscal Pérez espera para estos días la pericia técnica sobre el contenido del celular Samsung Core de la víctima que fue hallado en poder de uno de los hijos del segundo detenido que tiene la causa, Marcelo Villalba, quien ayer amplió su declaración indagatoria y aseguró que lo encontró tirado en una vereda con pasto, le quitó el chip y la funda, le pidió a su hermano que lo desbloqueara y con un nuevo chip se lo regaló a su hijo.

 

Las fuentes consultadas aclararon que en ese celular, Anahí tenía colocado un chip -o tarjeta SIM- que no estaba activo, ya que hasta mediados de julio la chica tenía un plan con la empresa Claro pero luego optó por cambiarse a Movistar y cuando esta compañía le envió el código de activación, ella se equivocó en un número y la línea se le bloqueó.

 

Por ello, los investigadores no cuentan con datos de la geolocalización del celular de Anahí el día de su desaparición, 29 de julio, y los días posteriores, porque la chica sólo podía usar Whatsapp cuando estaba conectada a una red Wifi, ya que con la SIM bloqueada, no tenía servicio de 3G o 4G.

 

"No es cierto, como se venía diciendo, que la última vez que se detectó actividad de ese celular fue en una antena de la zona de la reserva de Santa Catalina. Buscamos allí porque era un sitio que la chica frecuentaba y porque nos guiaron los perros", aclaró uno de los investigadores.

 

El 4 de septiembre vence el plazo para que le fiscal de la UFI de Femicidios de Lomas de Zamora pida la prisión preventiva para Bazán.

 

El 29 de julio último, Anahí salió de su casa de la localidad bonaerense de Parque Barón, en Lomas de Zamora, a caminar unas cuadras hacia el Parque Municipal Eva Perón y, al no regresar, su familia denunció su desaparición y comenzó su búsqueda.

 

El viernes 4 de de este mes, el cadáver de la adolescente fue encontrado desnudo, con lesiones cortantes y contusas en el rostro y la cabeza, enterrado en la Reserva Natural Santa Catalina, un predio de 730 hectáreas en Llavallol y que la Policía rastrillaba con perros adiestrados.

 

La autopsia determinó que la adolescente murió de una asfixia por sofocamiento y que no presentaba ningún signo de defensa ni de abuso sexual.