El vicepresidente Amado Boudou apeló ayer su procesamiento en la causa Ciccone para que la medida sea revocada por la Cámara Federal y reiteró las críticas hacia Ariel Lijo, el juez federal que lo consideró presunto responsable de haberse quedado con la empresa impresora de billetes para hacer negocios con el Estado.
En el escrito que presentó patrocinado por sus abogados Diego Pirota y Eduardo Durañona, el vicepresidente acusó al juez Lijo de haber ‘forzado la prueba para acomodarla al relato‘ y de no haberle permitido defenderse.
Fuentes judiciales informaron a la agencia DyN que también apelaron su procesamiento Nicolás Ciccone y su yerno Guillermo Reinwick, acusados de haber entregado 70 por ciento de los acciones de la empresa para asegurar la continuidad de la compañía, además del funcionario de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), Rafael Resnick Brenner, procesado por haber participado del levantamiento de la quiebra.
Resta que presenten sus apelaciones José María Núñez Carmona (socio y amigo de Boudou) y Alejandro Vandenbroele, presidente de la compañía que se quedó con Ciccone, para completar la lista de los procesados. Como se notificaron más tarde que el resto, ambos tienen aún tiempo para formalizar los planteos de impugnación a la resolución de Lijo.
El 27 de junio pasado, Lijo procesó a Boudou por los delitos de negociaciones incompatibles con la función pública y cohecho pasivo (recibir coimas) al considerar que junto con Núñez Carmona y Vandenbroele se quedaron con Ciccone para luego hacer negociaciones con el Estado y que para eso utilizó su cargo público.
Mientras tanto, consideró a Ciccone y a su yerno como responsables de esa supuesta coima (cohecho activo), mientras que el funcionario de la AFIP sólo quedó procesado por el delito de negociaciones incompatibles con su función. La apelación será resuelta por la Sala I de la Cámara Federal, en agosto. El tribunal deberá resolver si confirma el procesamiento de los acusados, lo que los deja al borde del juicio oral. El tribunal también podría revocar la decisión de Lijo o parte de ella, pero no tiene plazos para pronunciarse. En la apelación, el vice remarcó que el mismo día en que pidió volver a declarar el juez lo procesó y aseguró ‘el Magistrado no (le) permitió defenderse‘.
Tras sostener que Lijo había ‘forzado la prueba para acomodarla al relato‘, el vice aseveró: ‘ha quedado evidenciado que el Señor Juez nunca quiso que se conozca la verdad (no obstante él si conocerla, y no querer o no poder avanzar hacia ella), como así tampoco tuvo interés en escucharme‘. ‘Este magistrado no quiso escucharme, o mejor dicho, necesito no escucharme. Construyo un escenario falso en el cual aparentó otorgarme la posibilidad de formular mis explicaciones sobre la imputación, una que promovió sobre la base de los dichos de dos testigos, devenidos luego en imputados y de trascendidos periodísticos‘, aseveró. Fuentes: Agencias
