Buenos Aires, 17 de junio.- La defensa de Raúl Villarreal, el colaborador del empresario Omar Chabán en Cromañón, afirmó hoy que el acusado "no tuvo nada que ver" en la tragedia a raíz de la cual murieron 194 personas, sino que, por el contrario, "su función fue la correcta", por lo que pidió su absolución.
Al formular su alegato ante el Tribunal Oral en lo Criminal 24 (TOC 24), el penalista Albino Stefanuolo expresó que Villarreal lleva "una carga injusta que no puede soportar" ya que "nadie se podía imaginar que algo así iba a ocurrir".
El letrado insistió, en reiteradas ocasiones, en la falta de poder de decisión de su defendido en las disposiciones que se tomaban y, en cuanto a modificaciones en el edificio (la clausura de una puerta), sostuvo que Villarreal "ni siquiera cambiaba una lamparita".
Stefanuolo afirmó que su cliente siente "profundo malestar" cuando una parte del periodismo lo sindica como "ex mano derecha" de Chabán, ya que con esa afirmación pareciese "que se está hablando de Don Corleone, de mafia".
Stefanuolo recordó que a mediados de la década de los años 80 "el comportamiento del público adquirió hábitos de cancha y elementos tribuneros", en referencia a banderas y pirotecnia. Aunque se encargó en puntualizar que ello no implicaba una crítica al público, afirmó que "de eso sí hay que hablar", parafraseando al tema "Mejor no hablar de ciertas cosas", de Luca Prodan, mítico creador de Sumo, ya que, dijo, "acá no hubo un marciano".
En su afán por demostrar que Villarreal carecía de peso al momento de tomar decisiones, el letrado se preguntó si su asistido no hubiese ido esa noche a Cromañón el recital se hubiera suspendido, a lo que respondió: "Obviamente que no".
El defensor también recordó las tareas de auxilio a las víctimas que brindó Villarreal en los primeros instantes de comenzado el fuego y que, inclusive, fueron tenidas en cuenta por la Sala III de la Cámara Nacional de Casación al permitirle seguir en libertad.
Respecto del uso de pirotecnia, Stefanuolo afirmó que en Cromañón había "prohibición explícita y expuesta" lo que "daba garantía y seguridad" y agregó que esa determinación empresaria Villarreal la hacía cumplir a toda costa "fuese o no su función específica".
Uno de los testigos, ex integrante de la seguridad del local, recordó que Villarreal les había ordenado enfáticamente cumplir con las revisaciones de rigor llegando a advertirles que si "aparecían bengalas" tendrían descuentos de sus jornales.
El letrado solicitó por todos estos fundamentos la absolución de su defendido y en forma subsidiaria, si el tribunal resuelve condenarlo, que sea responsabilizado por el delito de "estrago culposo en participación mínima". Tras el alegato de la defensa de Villarreal, comenzaron los alegatos de los abogados que asisten a los integrantes de "Callejeros", encabezados por Martín Gutiérrez.
