El suspendido camarista mendocino, prófugo de la Justicia, Otilio Romano será sometido desde mañana a un jury de enjuiciamiento, en ausencia, acusado de mal desempeño de sus funciones durante la última dictadura militar, tras ser procesado en una causa penal como ‘partícipe primario‘ en casos de secuestros, torturas, homicidios, robo de bienes, allanamientos ilegales y archivo de una causa por apropiación de una menor.

La audiencia está prevista para las 9 con la lectura del dictamen acusatorio a Romano, quien se fugó a Chile para pedir allí asilo por lo que no ejercerá su derecho a hablar ante el jurado de enjuiciamiento ni designó abogado particular y estará representado por dos defensoras oficiales, Fabiana León y Diana Yofre.

El camarista suspendido tiene pedido de captura internacional por parte del juez mendocino Walter Bento, pero esto no puede hacerse efectivo mientras conserve sus fueros, y si llega a ser destituido dependerá de la decisión que al respecto se tome en Chile.

En total está acusado en el jury por siete cargos relativos a ‘haber omitido la promoción, persecución y represión de delitos de lesa humanidad‘. A raíz de esto se le endilga ‘haber resultado funcional al plan represivo montado por las Fuerzas Armadas.