Con la intención de firmar acuerdos energéticos, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner partió ayer hacia Rusia donde realizará una visita oficial el miércoles y jueves próximos y volverá a reunirse con su par Vladimir Putin.

El objetivo de la visita es profundizar las relaciones y ampliar los acuerdos rubricados entre los dos países en ocasión de la visita de Putin a la Argentina en julio del año pasado. Según adelantó la Cancillería días atrás, la presencia de Cristina en Rusia se produce en un ‘momento de fuertes lazos‘ entre Buenos Aires y Moscú.

‘Los mandatarios revisarán el estado de los acuerdos firmados en ocasión de la visita del presidente Putin así como se prevé la firma de nuevos acuerdos‘, sostuvo el comunicado del Palacio San Martín.

Según se supo, ambos mandatarios firmarán nuevos acuerdos en materia de energía nuclear, comercio y cooperación técnico-militar, aunque el tema más trascendente de la visita será firmar el acuerdo para la construcción de una central nuclear en Argentina por parte de la empresa estatal rusa Rosatom.

El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, ya adelantó que el foco de las reuniones bilaterales estará en el cierre de acuerdos para inversiones en la Argentina en el sector petrolero, aunque también está abierta la negociación a un amplio menú de convenios relacionados con temas económicos, de infraestructura y comercio.

Destacó el plan de inversiones de Rusia en Argentina, que incluye la construcción de una presa y la central hidroeléctrica Chihuido, sobre el río Neuquén. También se incluye la intención de que la petrolera estatal rusa Gazprom abra oficinas en Buenos Aires. Según se supo, la presidenta arribará a Moscú este martes 21. DyN