Ayer, con las declaraciones de Omar Chabán concluyó la etapa de audiencias por el juicio de Cromañón que comenzó el 19 de agosto del año pasado. Los jueces del Tribunal Oral en lo criminal al gerenciador de la discoteca que se incendió en el 2004 en pleno recital del grupo Callejeros y que provocó la muerte de 193 personas, en su mayoría jóvenes.
El empresario acusado intentó demostrar su inocencia y dijo que tanto él como el resto de los imputados son "gente de bien". "Nada de lo que hice era ilícito", exclamó Chabán antes de sostener que los acusados se encuentran en esa situación por culpa de "gente violenta" que arrojó pirotecnia en el interior de la discoteca República Cromañón, lo que originó el incendio en medio de un concierto de la banda de rock Callejeros.
La principal querella en el juicio, que representa a cerca de 800 familiares de víctimas y sobrevivientes del siniestro, ha pedido 26 años de prisión tanto para el empresario como para el cantante y el representante de Callejeros. También solicitó 13 años de cárcel para Raúl Villarreal, jefe de seguridad del local y estrecho colaborador de Chabán, así como penas privativas de la libertad de 12, 10 y cinco años para los otros cinco integrantes de la banda de rock.
Luego de las palabras de Chabán, el juez Raúl Llanos convocó a las partes para el próximo 19 de agosto a las 15, cuando se leerá la sentencia del juicio.
Cuando terminó la audiencia los familiares de las víctimas levantaron sus fotos y nombraron a cada una de las 194 víctimas mortales y reclamaron justicia por ellos. El recuerdo fue acompañado en silencio por los abogados defensores, querellantes y algunos imputados que escucharon el nombre de cada una de las víctimas.
