Una junta médica del Vaticano aceptó ayer por unanimidad el carácter sobrenatural de una curación atribuida a la intervención del sacerdote José Gabriel del Rosario Brochero, quien quedó a pasos de ser beatificado, informaron fuentes eclesiásticas.

El obispo de Cruz del Eje y delegado de la Conferencia Episcopal Argentina para las Causas de los Santos, monseñor Santiago Olivera, destacó que es un paso ‘muy importante‘ en el proceso para que el Cura Brochero puede ser declarado beato antes de fin de año. ‘Siete médicos tenían que confirmar si el tema superaba a la ciencia y así fue. Es un paso muy importante‘, subrayó en declaraciones radiales desde Roma. El obispo explicó que ahora resta que una junta de teólogos analice si el hecho se produjo de acuerdo a la fe, para luego trasladar el caso a los cardenales, encargados de formalizar el pedido de beatificación al Papa. Una vez que sea beato deberá comprobarse un segundo milagro por su intercesión, ocurrido con posterioridad al primero, para llegar al honor de los altares o santidad.

Fuentes del obispado de Cruz del Eje dijeron a DyN que se estudia la posible intervención del sacerdote en la sanación de un adolescente tras ‘un muy grave accidente‘, sin que trascienda su identidad. La causa de beatificación del Cura Brochero estaba paralizada desde hace varios años, por eso la Iglesia católica alentó su avance, sobre todo porque aspira a declararlo patrono de los sacerdotes argentinos. Fuentes eclesiásticas explicaron a DyN que el proceso de beatificación de Brochero estaba frenado por sus ‘giros verbales‘, en referencia a ‘malas palabras‘, y por ser un conspicuo fumador.

Cura de los pobres

José Gabriel del Rosario Brochero nació el 16 de marzo de 1840, en el paraje Carreta Quemada, cerca de Santa Rosa de Río Primero, en el norte de Córdoba. El 5 de marzo de 1856 ingresa al Seminario de Nuestra Señora de Loreto y en 1858 concurre a la Universidad Nacional Mayor de San Carlos. Durante sus años de seminarista en Córdoba, Brochero conoce y concurre a la Casa de Ejercicios que dirigían los jesuitas. Experimenta personalmente la eficacia de los Ejercicios Espirituales de San Ignacio y colabora con los sacerdotes que los dirigen. El Padre Brochero es ordenado sacerdote en 1866. A fines de 1867 despuntaba en Córdoba el primer brote del terrible cólera que mató a más 4.000 personas y es ahí cuando Brochero se desempeña jugándose sin miramientos la salud y la vida en favor de sus prójimos.

El 24 de diciembre de 1869 parte de la ciudad de Córdoba para hacerse cargo del curato de San Alberto, actualmente conocido como el Valle de Traslassierra. Allí inicia su misión edificando la ‘Casa de Ejercicios Espirituales de Traslasierra‘. El 2 de febrero de 1908, casi ciego y sordo, achacoso y enfermo de lepra, renuncia a su parroquia, imposibilitado de atenderla y muere en 1914. Fuente: DyN.