El director ejecutivo de la Asociación de Supermercados Unidos (ASU), Juan Vasco Martínez, negó ayer que las listas de 500 productos congelados se enmarquen en ‘un pacto‘ con el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, para esconder la inflación y aseguró que habría que ‘analizar si existe‘ en el país un proceso inflacionario.

Por su parte, Susana Andrada, presidenta del Centro Educación al Consumidor, denunció que ‘hay gran disparidad entre los precios‘ de las listas propuestas por el Gobierno ‘en distintas cadenas de supermercados, que llega al 300 por ciento‘ y advirtió que en la canasta publicada faltan productos básicos.

Respecto a que las diferencias de precios en los listados de los supermercados, Martínez indicó que ‘evidentemente forma parte con las políticas de cada cadena que se traslucen con los acuerdos comerciales con los proveedores‘. ‘Algunos están en condiciones de tener unos precios más competitivo y otros no. Por ejemplo algunos en determinados productos primarios que consideran de arrastre de la demanda prefieren trabajarlo con precios muchos más baratos‘, acotó.

En la vereda opuesta, Andrada sentenció: ‘El congelamiento es muy desprolijo. Hablan de que esto está basado en leyes que no están en ningún lado. Por ejemplo, multar a las empresas si no cumplen con los precios. No se puede porque no existe en la Argentina una ley que contemple los precios máximos para los productos‘.

Militantes de agrupaciones políticas y sociales del oficialismo en Argentina comenzaron ya a vigilar que se cumpla en los supermercados un acuerdo para congelar a partir de ayer y por cinco meses los precios de medio millar de productos,

informaron fuentes oficiales. Según informó el Gobierno en su sitio web, cerca de 3.000 voluntarios vigilan los precios.