Claudio Cirigliano, propietario de la empresa de transporte Trenes de Buenos Aires (TBA), y tres directivos de la compañía quedaron ayer detenidos por orden del juez federal Claudio Bonadío, quien consideró que obstruyeron la investigación de la tragedia ferroviaria de Once, ocurrida el 22 de febrero y en la que murieron 51 personas. Cirigliano, Carlo Ferrari, que se desempeñó como presidente de TBA, y los gerentes Darío Tempone y Daniel Rubio, se presentaron anoche, poco antes de las 20, en los tribunales federales de Comodoro Py 2002, en la zona de Retiro, confirmaron a DyN fuentes judiciales.

Los detenidos quedaron alojados en dependencia de Gendarmería Nacional.

Los cuatro llegaron acompañados por el abogado Juan José Sforza, dos horas después de que Bonadío ordenara su detención. Para el magistrado, los cuatro referentes de TBA incurrieron en la presunta obstrucción de la Justicia porque habrían ocultado información contable de la empresa luego de que el Gobierno le quitó la concesión del servicio de trenes de la línea Sarmiento.

Allegados al empresario y a los tres directivos explicaron que habrían retirado de la compañía documentación contable porque debían irse del lugar tras la quita de la concesión y la llevaron al estudio de su abogado para resguardarla. Bonadío, sin embargo, consideró que era una maniobra de ‘obstrucción a la Justicia‘ y pidió la detención de los cuatro luego de una serie de allanamientos en los que se logró reconstruir parte de la documentación. Personal de la Policía Federal se acercó hasta TBA, pero le informaron que allí no se encontraban.

Cirigliano debía presentarse en indagatoria ante Bonadío este viernes y Ferrari, cuando lo hizo el 7 de mayo pasado, se desligó de cualquier responsabilidad y dijo que tenía tareas de protocolo. (Fuente DyN)