La Cámara de Diputados de la Nación dio media sanción a la interrupción voluntaria del embarazo, a las 9:51 de la mañana de este jueves 14 de junio, por 129 votos a favor, 125 en contra y 1 abstención.

 

Cuando nadie lo esperaba, la votación en la Cámara baja dio un giro drástico: dos diputados peronistas de La Pampa, que iban a votar en contra, anunciaron su apoyo a la reforma. Se trata de Melina Delú y Ariel Rauschenberger, los dos del Bloque Justicialista. La novedad se conoció luego de que los promotores de la reforma le reclamaran un "gesto político" al Gobierno para definir la disputa.

 

 

Algunas de las principales argumentaciones del debate

Al abrir el debate como miembro informante, el presidente de la comisión de Legislación General, Daniel Lipovetzky (PRO), que coordinó las audiencias, reiteró su postura a favor de la legalización y dijo que "los cientos de abortos clandestinos que existen en la Argentina son un problema que debemos resolver".

 

Lipovetzky defendió la constitucionalidad del proyecto al afirmar que "no hay ningún artículo de la Constitución que prohíba la despenalización del aborto". En tanto, la presidenta de la comisión de Salud, Carmen Polledo (PRO), opinó que si se legaliza el aborto "el daño será irreparable" ya que consideró que ese "no es el camino para evitar muertes de mujeres, sino que hay que redoblar los esfuerzos en políticas de educación sexual", al fundamentar su rechazo a la interrupción voluntaria del embarazo en el recinto.

 

En la misma línea, la presidenta de la Comisión de Legislación Penal, Gabriela Burgos (UCR), miembro informante del debate, sostuvo que la discusión "se había silenciado durante muchos años" y cuestionó al kirchnerismo al recordar que "muchos de los que votarán en esta sesión el proyecto para legalizar el aborto "no lo trataron, no quisieron tratarlo" durante su gobierno.

 

La presidenta de la Comisión de Familia, Mujer, Niñez y Adolescencia, Alejandra Martínez (UCR-Jujuy), otra de los miembros informantes del debate, y tras anticipar su respaldo a la iniciativa, precisó que la ley vigente y la Corte "han zanjado la discusión sobre los estatus jurídicos que le corresponden a un embrión y a una persona".

 

Desde el FPV-PJ, el ex ministro de Educación del kirchnerismo Daniel Filmus se mostró a favor del proyecto y aseguró que "el movimiento de las mujeres tarde o temprano va a ser que ésto sea legal en la Argentina. Si no lo hacemos cuanto antes, estaremos generando las condiciones para que haya más muertes". Por el Frente Renovador, Cecilia Moreau, aseguró que "dejamos nuestras creencias religiosas en la puerta del Congreso" y subrayó que "la política no puede tirar la piedra y esconder la mano. Más temprano que tarde tendremos aborto legal en Argentina".

 

En tanto, una de las primeras diputada firmantes del proyecto de la Campaña por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito, la diputada de Libres del Sur Victoria Donda realizó un enfático discurso al señalar que la discusión es "aborto legal o aborto clandestino" y advirtió que "quienes votan por el no a la legalización están votando por el clandestino: los que defienden las dos vidas no defienden las dos vidas defienden el estatus quo".

 

El diputado del Frente para la Victoria José Luis Gioja se manifestó contra la legalización del aborto al sostener que "el que está concebido para nacer, debe nacer" y pidió "no usar a los pobres sino trabajar en forma conjunta para solucionar los problemas que tienen los más humildes".

 

Desde la izquierda, Romina del Plá señaló que el Parlamento hoy trata el proyecto de despenalización del aborto como consencuencia de la "gran movilización popular que se está expresando en todo el país" y señalo que "el aborto clandestino es una herramienta de control social". Los encendidos debates fueron seguidos desde el exterior por miles de personas, en su mayoría mujeres, que se instalaron a los dos costados de la plaza del Congreso, unas embanderadas con el pañuelo verde a favor del aborto y los otros con el celeste que lo rechaza.