Antes de que comience a tratarse la reforma jubilatoria judicial en el Congreso, el Consejo de la Magistratura advirtió que de sancionarse estos cambios podrían renunciar entre 100 y 150 jueces. Lo anticipó el titular del organismo Alberto Lugones, que explicó que se sumarían fiscales y asesores, lo que derivaría en un "freno del funcionamiento del Poder Judicial".

La reforma es impulsada por el Gobierno y el miércoles se tratará en un plenario de comisiones de Diputados, para debatirla un día después en el recinto. Propone subir los aportes jubilatorios de los magistrados en actividad del 11% al 18%, lleva gradualmente de 60 a 65 años la edad para acceder a la prestación y establece el 82% móvil sobre un promedio salarial de los últimos diez años y no sobre el último salario, como sucede en la actualidad.

Lugones advirtió que en caso de que se sanciones la ley renunciarían entre 100 y 150 jueces, a los que dijo que habría que sumar asesores, fiscales, funcionarios que trabajan junto a los magistrados. "Habría un número importante de renuncias de gente en edad de jubilarse, que cumplió los 60 y que entiende que la situación que plantea la norma no es clara. En consecuencia esos funcionarios decidirán apurar su salida", dijo en diálogo con El Destape radio.