Operador. Jorge Macri, primo del Presidente e intendente de Vicente López es el hombre que reflotó la idea de Cambiemos de eliminar las PASO.

 

A finales de junio de 2016, el jefe de Gabinete, Marco Peña, revelaba a la prensa una iniciativa del Gobierno nacional para derogar las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias PASO que había creado Néstor Kirchner en 2009. El plan del expresidente fallecido era dividir y restarle chances a la oposición en 2011 cuando Cristina buscaría su reelección. Ahora, Cambiemos iría por el camino inverso pero con la misma idea: dividir más al peronismo, de donde saldrán sus principales contrincantes en 2019.

La preocupación real en las filas de Cambiemos es mantener dividido al peronismo hasta la elección general y no permitirle resolver su interna en las primarias para llegar fortalecido a los comicios.

Lo curioso es que hoy hasta el propio peronismo ve en las PASO una herramienta clave para definir candidaturas cuando hasta ahora nunca las usó. Siempre prevaleció la idea de unidad y así se impusieron las listas de consenso.

Según estima el Gobierno, las PASO le costará al Estado nacional $6.000 millones.

Lo cierto, es que de la mano del Jorge Macri, primo el Presidente e intendente de Vicente López, el Gobierno comenzó a reflotar la idea de eliminar las PASO para la próximas elecciones. En principio, se analiza hacerlo mediante un proyecto de ley, pero como corre el serio riesgo de no pasar el filtro del PJ y el kirchnerismo en el Congreso, como pasó en el proyecto de Reforma Política de 2016, no se descarta sacarla por decreto.

La propuesta Macri cayó especialmente bien en las filas de la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal. "Estamos trabajando para eso", dijo una fuente cercana a Vidal. No obstante, el sector del Gobierno que responde a Emilio Monzó, ya salió a oponerse, al creer que no tendrán consenso político para lograrlo. "No hay chances ni apoyo para derogarlas", dice el entorno del presidente de la Cámara baja.

Cerca de Jorge Macri hacen oídos sordos a esos argumentos. Creen que pueden tratarlo después de que salga el Presupuesto y -contra lo que dice el propio Sergio Massa- piensan que pueden contar con los votos del Frente Renovador y algunos votos del PJ más dialoguista con la Rosada.

El Gobierno sabe que las reformas políticas no pueden hacerse por la vía del decreto, pero en la oposición creen que podrían llegar a hacerlo igual, por la incidencia en la Corte y la Justicia ahora que el Máximo tribunal de Justicia del país tiene un nuevo presidente. Además de la Provincia de Buenos Aires hay un sector de legisladores del PRO que también estarían a favor de anular las PASO con el argumento de que son inservibles. En ese grupo está Federico Pinedo, que lo repite en su círculo íntimo, aunque asegura que el tema debe pasar por el Congreso.

El argumento de fondo, que todos comparten, es que la anulación de las primarias beneficiaría tanto a Macri como a Vidal, porque el peronismo llegaría atomizado y más débil a las elecciones generales.

Además de los inocultables argumentos políticos de Cambiemos, otro argumento de peso para eliminar las PASO es su impacto económico: Según los cálculos oficiales, hoy las PASO le costarían a las arcas del Estado nacional 6.000 millones de pesos, un monto desmesurado para el discurso de austeridad que quiere instalar Mauricio Macri. Además, se trata de un precio muy alto para una elección que solo sirve para que los distintos partidos políticos elijan a sus candidatos. Tampoco se puede desconocer el contexto actual de la economía con fuerte ajuste, alta inflación y una devaluación galopante que pone un manto de profunda incertidumbre de cara a lo que viene.