Estados Unidos, 6 de agosto.- En una nueva jornada cargada de novedades en el marco de la batalla legal que enfrenta el país con los fondos buitres, se conoció este miércoles por la tarde que el juez del distrito de Nueva York Thomas Griesa ordenó al Bank of New York Mellon "retener" el pago de deuda de 539 millones de dólares que realizó el Estado argentino y, al mismo tiempo, lo declaró "ilegal" al considerar que es violatorio de la sentencia de pago a los fondos buitre.
Casi en simultáneo, el Ministerio de Economía salió a recordarle a los bonistas que pueden cambiarse del Banco de Nueva York Mellon (BoNY) como agente de pagos por el "incumplimiento del fiduciario en transferir los fondos que les pertenecen". Además, los instó a iniciar acciones legales en la Corte de Estados Unidos por ser "contrarias a sus intereses".
La cartera de Axel Kicillof publicó un comunicado en su portal web donde les desliza a los acreedores que existen varios "remedios judiciales" a su disposición previstos en los contratos de los títulos públicos en el caso en que el BoNY incumpla con su rol. La falta en este caso es no transferirles a los bonistas los fondos que el Estado giró a su favor.
En paralelo, las agencias internacionales informaron hoy que los bancos JP Morgan, HSBC y Citibank continúan manteniendo contactos con holdouts de la Argentina para alcanzar un acuerdo que permitiría cerrar el litigio judicial.
Incluso las fuentes citadas por agencias directamente vinculadas al sistema financiero sugieren que el pacto se suscribiría durante la próxima semana.
Un acuerdo de este tipo le permitiría a la Argentina eludir los términos de la cláusula RUFO.
