La justicia de la ciudad de Buenos Aires se manifestó a favor de una cautelar de dos organizaciones civiles para que haya clases presenciales en Capital Federal. La medida la dispuso la fiscal ante la Cámara de Apelaciones de la Ciudad Karina Cichero, que respaldó esta posición en contra de las restricciones implementadas por el Gobierno por la segunda ola de contagios de coronavirus. Entre las que está la suspensión de la actividad educativa presencial por dos semanas.

La funcionaria judicial sostuvo que el recurso fue interpuesto “en debido tiempo y forma” y que en consideración de ella “correspondería hacer lugar a la medida cautelar solicitada” y “disponer la continuidad de la educación presencial en los establecimientos educativos” en la ciudad de Buenos Aires a partir del lunes.

Algunos de los planteos en contra de las restricciones los hicieron la ONG Abramos las Escuelas y la fundación Centro de Estudios en Políticas Públicas (CEPP). En los escritos pidieron la nulidad de los alcances del DNU del presidente Alberto Fernández en cuanto a la suspensión de clases presenciales.

Inicialmente el planteo entró al fuero contencioso administrativo. El juez Marcelo Segón consideró que no tenía que intervenir y pidió que se derivara a su colega Romina Tesone, que se declaró incompetente para resolver sobre el amparo presentado por Defensorías Oficiales.

Se presentó un recurso de queja ante la Cámara de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo Tributario y de Relaciones del Consumo. La Sala IV de turno de la Cámara de Apelaciones corrió vista al Ministerio Público, y la fiscal Cichero se pronunció a favor de la continuidad de las clases presenciales.

La fiscal sostuvo que la ciudad de Buenos Aires “cuenta con potestades exclusivas para organizar el sistema educativo en su jurisdicción, que en caso de omitir tal mandato constitucional, peligra el goce de su propia autonomía”.

Además mencionó “datos e informes vertidos por especialistas en la materia que dan cuenta del hecho que los contagios por Covid-19 no se producen sustancialmente en las aulas, ni que los niños son los principales agentes de contagio del virus”.

Sostuvo también en cuanto al traslado de alumnos a las escuelas que “la mayoría de los estudiantes al menos del nivel inicial y primario, concurren a escuelas que se encuentran ubicadas dentro de un radio cercano a sus domicilios”. Fue en referencia a la movilización en transporte público y los eventuales contagios que allí podrían producirse, uno de los puntos que planteó el Gobierno para respaldar la suspensión de clases presenciales.